Carlos Rico negó conocer la existencia del D2 y justificó sus meses prófugo

El ex jefe policial Carlos Rico Tejeiro -quien comandó la fuerza bajo el gobierno de Celso Jaque- declaró en el sexto Juicio por Delitos de Lesa Humanidad en Mendoza en el marco de las acusaciones por la causa del operativo Rabanal, y negó saber de la existencia del D2, uno de los principales centros clandestinos de detención de Mendoza.

Por los delitos que se le imputan, Rico permaneció prófugo de la justicia hasta ser detenido, en 2013, en la casa de su hija en Dorrego. No obstante, en su declaración ante el tribunal, Rico Tejeiro dijo que rechazó presentarse ante la justicia a lo largo de cinco meses porque no confiaba en su imparcialidad, y en cambio la contrapuso a la actualidad, donde aseguró encontrar “orden” y “respeto por las garantías constitucionales”, según lo cita el portal que sigue las audiencias.

Rico Tejeiro debe responder con relación a las víctimas que del denominado operativo Rabanal. En 2008 salieron a la luz documentos con su firma en los que autorizó el retiro del D-2 de tres detenidos, para trasladarlos a la penitenciaría provincial. Ese documento fue agregado por la abogada del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Viviana Beigel, a la Justicia Federal.

Según documentos del MEDH, durante los traslados de presos, el grupo de custodia “ejercía todo tipo de actos de violencia física y psicológica, de modo tal de que los detenidos consideraran como posibilidad cierta que serían asesinados durante este trayecto”. Uno de los participantes en esos traslados del D-2 a la Unidad Regional y luego a la Penitenciaría fue Rico Tejeiro, de acuerdo con los documentos aportados a la causa.

Archivo Explícito: Tres víctimas y un mismo victimario, Carlos Rico

“Para desligarse de la causa Rabanal manifestó que estuvo de licencia desde diciembre de 1975 hasta el 12 de febrero del año siguiente, aunque no descartó haber pasado por el cuartel durante la misma. También señaló que los últimos siete días de sus vacaciones transcurrieron en Mar del Plata pero no puede probarlo. Por otro lado, y negando la ‘cacería ilegal’ que refiere la Fiscalía -por la cual los miembros del grupo de militantes peronistas y sindicales fueron detenidos en una serie de operativos consecutivos-, Rico sostuvo que en febrero nadie conocía a los autores de los hechos de la Comisaría 1ª y descartó la idea de ‘operativo’”, señala el portal mencionado.

Interrogado por el fiscal Dante Vega, el imputado dijo que no notó nada excepcional cuando trasladó junto con un “pelotón de combate” -seis de sus hombres- a Silvia Ontivero, Fernando Rule y Daniel Rabanal desde el D2 hasta la Unidad Regional I a prestar declaración ante el juez Carrizo, y desde allí a la penitenciaría. “Según Rico, Infantería recibió la orden de un servicio de traslado cuya génesis –es decir, que provenía de Carrizo y del Jefe de la Policía- dijo desconocer. También negó saber las identidades de los detenidos a los que habría trasladado amablemente y ‘sin vendas’ en un camión celular que el personal del D2 le entregó para la tarea”.

Tal vez la cisma del negacionismo de Rico llegó cuando le consultaron sobre el estado  de salud en el que se encontraban las tres víctimas luego de la detención y la tortura sufridas en el Palacio Policial: según Rico, tenían el “aspecto común de quien pasa por un calabozo”, es decir, señaló,“despeinados y mal entrazados”. No percibió “nada especial” en la cojera de Rabanal -con el pie lastimado por la picana- ni en la dificultad para caminar de Ontivero -con las piernas laceradas-, quien necesitó ayuda para descender del camión. Dijo haberlos visto “de lejos” y, con un cinismo manifiesto, respondió al fiscal: “Si alguno de ellos hubiera gritado o hubiera manifestado que los estaban matando, tendría que haber actuado razonablemente conforme a mis principios. Ninguno dijo nada. Yo tengo muy en claro mis valores como funcionario y como cristiano”.

Rico, un terremoto en el gobierno de Jaque

El nombramiento de Rico en el Ministerio de Seguridad -quien llegó de la mano del demócrata Juan Carlos Aguinaga- provocó un cisma y chispazos con el gobierno nacional, entonces en manos de Cristina Fernández de Kirchner, que suspendió la entrega de una partida de 40 millones de pesos para seguridad a la provincia mientras Rico Tejeiro siguiera en su cargo.

Tras revelarse su participación en los operativos represivos, Rico Tejeiro permaneció prófugo de la justicia hasta que, el 26 de abril de 2013, fue capturado en la casa de su hija en Guaymallén.

Fuente: archivo Explícito/MEDH/Juiciosmendoza.blogspot.com.ar/Informe Anual Xumek