Testigos del Megajuicio recorrieron el D2, donde militares y policías torturaron presos con la venia de jueces y fiscales

Share

Share
mendoza 06-10-2014
Héctor García y Ramón Córdoba visitaron el D2 después de 38 años de estar allí como detenidos políticos. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

 

Para establecer lo ocurrido con Jorge Vargas Álvarez y otros presos políticos en el D2, donde fue visto por varios testigos del Megajuicio a jueces, militares y policías por complicidad con el terrorismo de Estado, se realizaron este lunes inspecciones oculares en ese ex centro de detención y este martes está previsto lo mismo en la Penitenciaría.

Las inspecciones fueron decididas por el tribunal tras los testimonios de Héctor García y Ramón Córdoba, quienes señalaron nuevos lugares en donde se mantuvo en cautiverio y se torturó a presos políticos, muchos de los cuales se encuentran aún desaparecidos.

Los jueces Alejandro Piña y Juan Antonio Gonzáles Macías, junto a los integrantes del Ministerio Público Fiscal, Patricia Santoni y Daniel Rodríguez Infante, recorrieron el lugar para identificar los lugares donde padecieron cautiverio y torturas García y Córdoba.

En 1976 ambos participaban en actividades gremiales en el Banco Nación y denunciaron ante el tribunal tortura y violaciones sufridas por ellos y otros presos políticos con quienes compartieron cautiverio.

En el recorrido, los testigos identificaron un primer sector de detenciones donde actualmente funciona la Dirección de Investigaciones de la Policía en función Judicial, División Guardia del Centro Transitorio de Detención. García y Córdoba señalaron una primera sala, ubicada en la oficina de Contraventores. En este lugar fue donde Héctor García tomó contacto con otra detenida, identificada como María Sánchez Sarmiento. Desde allí reconoció que pudo comunicarse con el esposo de ésta, Jorge Vargas (actualmente desaparecido), quien se encontraba detenido en un piso superior.

Debido a las modificaciones estructurales del sector en relación a los planos originales, existen lugares que aún no han podido ser reconocidos por los testigos. Para esto se solicitará un permiso especial de acceso a lugares donde actualmente se encuentran las celdas de presos comunes.

Sobre esto, García expresó: “En la zona de abajo está todo modificado, prácticamente es irreconocible porque en aquel momento no había más de tres celdas grandes y una pequeña, ahora hay más de diez”. En su reconstrucción testimonial agregó que “la guardia se escuchaba permanentemente”. Esto le permitió señalar en la distribución edilicia, los sectores donde fueron mantenidos en cautiverio los presos políticos.
Con respecto al edificio donde funcionara específicamente el D2, identificó uno de los ascensores utilizados para trasladar a los detenidos, la sala de máquinas y el sector de los calabozos.

“En los calabozos había hacinamiento y en ocasiones también se los utilizaba para torturar”, recordó mientras señalaba su paso por el calabozo número 7.

García fue detenido el 7 de junio de 1976 y trasladado al D2 donde sufrió torturas y requisas violentas. Con respecto a centro de detención, declaró sobre los abusos sexuales cometidos hacia las personas detenidas con quienes coincidió en cautiverio.

El 12 de octubre del ’76 fue trasladado a la Comisaría de la Sexta Sección donde permaneció hasta el 11 de enero de 1977. De allí fue llevado a la Penitenciaría Provincial. El 7 de septiembre fue trasladado a Sierra Chica en un violento traslado en el que pudo identificar los nombres de los exoficiales Bianchi y Suchetti. El 17 de diciembre de 1980 recuperó su libertad desde la U9 de Devoto.

Ramón Alberto Córdoba fue detenido el 31 de julio de 1976 y llevado al D2 donde permaneció hasta el 12 de octubre de ese año. Allí fue sometido a tortura, golpes y amenazadas.

Fue trasladado el 12 de octubre del 76 a la Comisaría 7ma de Godoy Cruz. El 12 de enero de 1977 pasó al pabellón de los presos políticos en la Penitenciaría Provincial. Posteriormente fue trasladado a Sierra Chica donde permaneció desde octubre de 1977 hasta 1979, luego fue a La Plata y Caseros hasta 1981, cuando recuperó la libertad.

Fuente: Ministerio de Desarrollo Social

Share

COMENTARIOS