Finalmente Rodolfo Suarez impuso su criterio de aplicar aumentos atados al presentismo para todos los estatales después de que ATE y el sindicato de trabajadores de la Educación aceptaran este punto, que había resultado especialmente conflictivo en el plenario provincial de maestros.
El SUTE llevaba como mandato del plenario no aceptar el punto de aumento condicionado al presentismo, que Suarez busca imponer como sello de su gestión, como hizo Cornejo en su mandato, pulverizando las huelgas docentes.
"Llegamos a un acuerdo con SUTE. El gremio aceptó la propuesta de aumento salarial del Gobierno Provincial para los docentes", informó el ministro de Gobierno, Víctor Ibáñez, en la tarde de este lunes.
Llegamos a un acuerdo con SUTE. El gremio aceptó la propuesta de aumento salarial del Gobierno Provincial para los docentes
— Víctor Ibañez Rosaz (@vibanezrosaz) March 14, 2022
Según dijo a la prensa Beatriz Martínez, subsecretaria de Gestión y Modernización del Estado, "se hizo una aclaración de parte de la Subsecretaría de Trabajo donde se especifica que ese suma se descontará cuando la falta esté injustificada según la ley 5811".
Con esto finalmente el Gobierno le torció el brazo al gremio docente, que garantizó el inicio de clases después de años de conflicto y ahora aceptó lo que los maestros consideraban un "ítem aula 2".
Según la oferta oficial, se pierde el 33% con una sola falta, y luego se aumenta la pérdida de dinero si el maestro o celadores necesita faltar más veces. Sumado a lo que se descuenta por presentismo, sólo faltando una vez un maestro perdería $3.000 pesos, calcularon los maestos en el plenario. Con este tipo de aumentos atados a no faltar, el gobierno anterior logró que prácticamente no hubiera paros masivos en su administración.
Por su parte, ATE ya había aceptado el condicionamiento de la suba siempre que o haya faltas. "Todos los sueldos del estado están atados al presentismo -justificó Roberto Macho, su conductor- Esto no es un ítem Aula porque responde a la ley 5811".
Los que no aceptaron tal condicionamiento fueron los profesionales médicos nucleados en AMPROS, quienes lograron que en vez de un bono en negro -o blanqueado pero atado al presentismo-, se les pague aumento del ítem 1333 de Responsabilidad Profesional, que implica un el 65% calculado sobre la asignación de clase.
Cuestionamientos a la conducción
Durante el plenario provincial realizado el viernes pasado, no faltaron las críticas a la nueva conducción del SUTE, en manos de Carina Sedano (PJ) por haber aceptado discutir la oferta de subas ligadas al presentismo.
La interna con la anterior jefatura, en manos del FIT, salió a relucir. En los últimos años el SUTE estuvo al margen de las paritarias, precisamente por las magras ofertas realizadas. Esto derivó en la imposición de aumentos por decreto por parte de Suarez.
En el último plenario, hubo quienes le reclamaron a Sedano no haber impulsado un paro y garantizar el inicio de clases, mientras el Gobierno ofertaba subas en negro y atadas al presentismo.