Estados Unidos

El plan de Donald Trump para infundir terror: persecución, represión y crímenes

El gobierno federal ha roto el contrato social básico en Minneapolis. No puede catalogarse simplemente como una operación policial el despliegue del ICE en Minnesota.
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El ICE de Donald Trump asesinó otra vez.

Lo que está ocurriendo en las calles de Minneapolis ya no puede catalogarse simplemente como una operación policial o un refuerzo de la seguridad. La muerte este sábado de Alex Pretti, un enfermero dedicado a salvar vidas que terminó perdiendo la suya a manos de un agente federal, marca un punto de inflexión moral y político que exige una condena inequívoca.

Hace menos de un mes, la administración Trump justificó el despliegue de 2.000 agentes federales bajo la premisa de combatir el fraude en los programas de asistencia social. Sin embargo, la desproporción entre el objetivo declarado y los medios utilizados es tan abismal que resulta insultante para la inteligencia de los ciudadanos. No se combate la burocracia fraudulenta con fusiles de asalto, ni se auditan cuentas públicas lanzando gases lacrimógenos en zonas residenciales.

Escenario de intimidación

La realidad es que Minneapolis ha sido convertida en un escenario de intimidación. La estrategia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) parece haber abandonado cualquier pretensión de «servicio» para centrarse exclusivamente en el «control» mediante la fuerza bruta. El foco obsesivo sobre la comunidad somalí y la cacería de inmigrantes con órdenes de deportación han envenenado la convivencia, creando un ambiente donde cualquier interacción con la autoridad puede derivar en tragedia.

El fallecimiento de Pretti no es un error aislado; es la consecuencia lógica de una política de ocupación.

Se suma a la muerte de Renée Nicole Good, el 7 de enero, estableciendo un patrón inquietante: en menos de treinta días, dos personas han muerto no por el crimen que los agentes venían supuestamente a combatir, sino por la acción de los propios agentes.

El gobierno federal ha roto el contrato social básico en Minneapolis. Al usurpar las funciones de las autoridades locales y aplicar tácticas de guerra en suelo urbano, no han traído orden, sino caos. Han transformado a una ciudad vibrante en un territorio hostil donde un enfermero no puede caminar seguro y donde la protesta legítima se sofoca con químicos. Es imperativo que se revise de inmediato la presencia y las reglas de enfrentamiento de estos agentes.

Protestas en Minniapolis

Tras la confirmación de la muerte de Alex Pretti, diversas organizaciones civiles y gremiales han anunciado un calendario de protestas que promete paralizar el centro de la ciudad en los próximos días.

  • Vigilia de las Velas: Para la noche de este domingo, vecinos y amigos de la víctima han convocado a una concentración silenciosa en la intersección donde se produjo el tiroteo. Se ha pedido a los asistentes que lleven velas y fotografías de Pretti y Renée Nicole Good.

  • La «Marcha de las Batas Blancas»: La Asociación de Enfermeras de Minesota (MNA) ha llamado a una movilización masiva para el lunes por la mañana. Cientos de trabajadores de la salud marcharán desde el hospital donde trabajaba Pretti hasta el Edificio Federal, exigiendo garantías de seguridad para el personal sanitario y el fin de la militarización.

  • Asamblea de la Comunidad Somalí: Líderes comunitarios y religiosos han convocado a una reunión de emergencia en el barrio de Cedar-Riverside para organizar una respuesta pacífica ante lo que consideran una «persecución sistemática» por parte del ICE.

  • Bloqueos Indefinidos: Grupos de activistas han comenzado a difundir llamados por redes sociales para bloquear los accesos a las autopistas interestatales durante las horas pico de la semana, bajo la consigna «Sin justicia no hay paz», hasta que se produzca la retirada de los agentes federales.

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