"Esta crisis está dejando ver dos décadas de políticas liberales aplicadas a Estados Unidos, donde se ha desmantelado gran parte de la red de bienestar social, sobre todo en salud. En el país más rico del mundo los médicos están gritando, rogando por mascarillas y por guantes, cualquier cosa de protección personal para no contagiarse y contagiar a otros. Están pidiendo costureras que fabriquen mascarillas. Y apenas empieza eso aquí".
David Brooks, corresponsal de La Jornada en Estados Unidos, brindó en Somos Radio una pincelada general del cuadro que se vive en Estados Unidos con la llegada y expansión del coronavirus.
En Estados Unidos, indicó, "navegan a ciegas, porque no había pruebas". El test para detectar el virus, de hecho, no era gratuito en ese país. Y no cualquiera puede pagarlas, ya que hay 30 millones de personas sin seguro de salud. "Mientras Corea administraba 10 mil pruebas al día, Estados Unidos hacía ocho o diez pruebas al día. Hay muchos que no pueden conseguir que se les haga el test. Van con los síntomas y les dicen que no hay. El aumento de casos va a ser dramático"
En Seattle, Nueva York, Los Ángeles esperan un desborde de los hospitales, indicó el periodista. "Nadie puede decir que esto es sorpresa. Hay estudios previos que advertían que esto iba a suceder en caso de una pandemia, pero no les hicieron caso y siguieron con los recortes".
"Hay una clausura del país, una cuarentena parcial imponiendo restricciones, sólo las actividades esenciales pueden salir. Para este fin de semana uno de cada cinco estadounidenses estará viviendo en cuarentena parcial. Las implicancias económicas sobre eso van a ser devastadoras", remarcó Brooks.