Operación domiciliaria

La Diócesis de Zárate Campana echó al cura Olivera Ravasi por el agasajo de los libertarios a genocidas presos

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El sacerdote Javier Olivera Ravasi, del Verbo Encarnado, opera para los genocidas condenados por sus crímenes.

Las operaciones pro dictadura del cura Javier Olivera Ravasi colmaron la paciencia de Jorge Bergoglio. La Diócesis de Zárate Campana, a instancias del papa Francisco, echó de sus dominios al Presbítero que organizó la visita de diputados nacionales libertarios a militares condenados por delitos de lesa humanidad.

Olivera Ravasi seguirá vistiendo sotana ostentando la condición de sacerdote católico, pero tendrá que buscar nuevo lugar para vivir. Se supone que volvería a San Rafael, pero no está confirmado. Su salida forzada por la autoridad diocesana de Zárate Campana fue comunica en la web de la dependencia religiosa bonaerense. El cura es un reconocido operador de los genocidas juzgados por sus crímines.

El sacerdote se formó en el Verbo Encarnado, una de las facciones más rancias y ortodoxas de la iglesia en San Rafael. Su postura política es cercana a la de Victoria Villarruel y fue uno de los organizadores de la visita de diputados libertarios a genocida en Ezeiza.

Desde San Rafael jugó un rol de apoyo activo en la cinematográfica fuga de su padre, el represor Jorge Olivera, y Gustavo De Marchi, del Hospital Militar en Buenos Aires en 2013. Ambos fueron recapturados.

Olivera y De Marchi ingresaron al Hospital Militar Central en julio de 2013 para hacerse un chequeo dermatológico y por una consulta psiquiátrica. Tres horas después se esfumaron a pocos metros de sus guardias del Servicio Penitenciario Federal (SPF), que los esperaban fuera de los consultorios.

La diputada nacional libertaria por Mendoza, Lourdes Arrieta, conocida a nivel nacional por concurrir con un pato en la cabeza a una sesión de la Cámara Baja, integró la comitiva oficialista que agasajó en la prisión a un grupo de genocidas, entre los que estaba "El Ángel de la Muerte", Alfredo Astiz.

Con el caso hecho escándalo, la hija del militar retirado Tomás Arrieta, acusado de torturar y hambrear hasta la muerte a soldados bajo su mando en Malvinas, se arrepintió de la visita y acusó de traición a los organizadores del periplo a la cárcel de Ezeiza.

Lourdes Arrieta, diputada nacional libertaria por Mendoza.

Arrieta reveló que la visita a los genocidas en Ezeiza fue institucional, con el aval de todo el bloque de La Libertad Avanza y la aprobación de Martín Menem y de Gabriel Bornoroni, presidente de la Cámara baja y del bloque libertario respectivamente. La diputada dijo además que hubo más visitas a los asesinos.

Este jueves, la Diócesis de Zárate Campana comunicó oficialmente el desplazamiento del cura pro genocidio en un escrito de tres párrafos publicado en su página web:

El sacerdote, Presbítero Javier Olivera Ravasi, está incardinado en la Diócesis de San Rafael, Provincia de Mendoza, y fuera de la misma desde hace varios años. Por razones familiares que aludió, solicitó residir en esta Diócesis de Zárate-Campana, lo que se le concedió por el término de cuatro meses, desde el 20 de agosto de 2019 hasta el 31 de diciembre del mismo año, quien posteriormente dejó el lugar y retornó varias veces sin aviso alguno.
Dado que en reiteradas ocasiones, se recibieron en este Obispado numerosas quejas fundadas por sus expresiones y actitudes, que se oponían al testimonio cristiano -máxime proviniendo de un sacerdote-, se le pidió un cambio de actitud y comportamiento en su proceder.
Al no observarse hasta el presente el cambio requerido en su actitud, y teniendo en cuenta que el mencionado sacerdote no pertenece a esta Diócesis de Zárate-Campana, así como por el bien de la comunidad diocesana, hechas las consultas pertinentes, se le ha comunicado que en adelante no tiene autorización para residir en esta Diócesis.
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