
Las Asambleas Mendocinas por el Agua Pura (AMPAP) siguen en alerta ante el avance del lobby minero y la posibilidad latente de que en la Legislatura se presente un proyecto de zonificación minera para evadir la 7722, como pretende el intendente de Malargüe.
Desde hace semanas, integrantes de diversas asambleas se reúnen frente a la Casa de las Leyes y este martes hicieron una radio abierta junto a radio Cuyum.
"Seguimos atentos, unidos como en las históricas manifestaciones contra el pacto del cianuro que restituyeron la ley que protege las fuentes de agua de nuestra provincia -señalaron-. La operación especial de Ojeda para dejar sin efecto la 7722 con su proyecto de zonificación minera deja en evidencia una vez más que gran parte de la clase política no representa y escucha a nuestro pueblo, sino a intereses del lobby de empresas transnacionales".
Además de manifestarse contra la zonificación, exigieron el tratamiento urgente del proyecto de Ley de Humedales, frenado en las comisiones del Congreso en medio de un intenso lobby de referentes del agronegocio. Se oponen a esta ley también los gobernadores del Norte, que la semana pasada viajaron a Washington en busca de inversiones para explotar el litio.
El fracking, a toda velocidad
Mientras en la Corte están pendientes de resolución dos demandas de inconstitucionalidad contra reglamentaciones ambientales de Alfredo Cornejo y de Irrigación -que entregó agua de los ríos a la petrolera de Vila y Manzano para hacer fracking- el gobierno de Rodolfo Suarez no pierde tiempo y avanza con autorizaciones a la fractura de roca.
Hay sendos proyectos adjudicados a YPF a toda marcha: Loma de la Mina, en San Rafael, y los bloques bloques CN-VII y Paso de las Bardas Norte, en Malargüe.
A principios de agosto, el Gobierno aseguró respecto de los reservorios que yacen en la roca bajo Malargüe que la compañía petrolera de bandera ya había informado "los volúmenes de agua" que usaría para fracturar la roca. No precisó de dónde sacaría el agua, aunque el yacimiento está ubicado muy cerca del río Barrancas, uno de los afluentes del Colorado.
Según el inventario de glaciares, el Barrancas es parte de la cuenca del Colorado en su parte alta, donde están incluidas las subcuencas del río Grande y Barrancas.
A mediados de 2020, un exfuncionario de Cornejo reveló cómo Irrigación otorgó el permiso a la petrolera de Vila-Manzano para usar agua dulce de los ríos para hacer fracking.
La Secretaría de Ambiente comunicó días atrás a través de medios masivos afines al Gobierno, que está a un paso de firmarse la aprobación de la declaración de impacto ambiental qe presentó YPF para los bloques CN-VII y Paso de las Bardas Norte.
Según difundieron los operadores mediáticos del oficialismo, se evaluaron "la localización de los pozos, la instalación de tanques australianos, piletas Frac Tank, el recurso hídrico a utilizar, la técnica de fracking y su sismicidad".
Para YPF, esos pozos significan la expansión de la explotación con fracking más allá de las fronteras neuquinas, donde se encuentra la mayor porción de Vaca Muerta. “Este piloto constituye un paso estratégico para el futuro petrolero provincial y nacional, ya que abre nuevas perspectivas ante la posibilidad de ampliar los límites geográficos para el desarrollo de este yacimiento no convencional”, señaló la compañía.