Los empresarios nucleados en el Consejo Empresario Mendocino se manifestaron a favor de sostener el castigo salarial a los docentes que falten a clases ejecutado a través del Ítem Aula, que impuso Alfredo Cornejo en su gobierno y sirvió, además, para pulverizar muchas de las huelgas docentes en reclamo de salarios.
Informe Explícito: ítem Aula, una herramienta de castigo y contra las huelgas
En esta campaña electoral, aunque con matices, varios de los candidatos propusieron derogar el ítem -resistido con caravanazos por los docentes, pero avalado por fin por la Legislatura y la Suprema Corte- o modificarlo.
Dos mil maestros van a trabajar enfermos para no perder el ítem aula, según datos del SUTE
La Unión Mendocina, principal competencia de Cornejo en la contienda electoral, propone eliminarlo y uno de sus referentes así lo expresó vía Twitter:
La educación no puede ser de calidad si no tenemos docentes conformes con sus condiciones laborales. El Estado debe dejar de castigar siempre a los mismos, y valorizar el trabajo con acciones concretas. Una de nuestras propuestas es eliminar el ítem aula. pic.twitter.com/ee4u0MASnx
— Jorge Andrés Difonso (@JorgeDifonso) July 31, 2023
El CEM puso el grito en el cielo por el tweet de Difonso. "El ausentismo docente en escuelas públicas del país ronda el 20% y en las privadas el 5%. Mendoza logró con el ítem aula, que premia a quien va a la escuela, bajar a 5% en las escuelas estatales. Es fundamental la presencia del docente".
Agregó la entidad: "Mendoza está entre las provincias con más días de clases, algo que no sucedía antes. Además, tiene otro impacto positivo: El ahorro que se produce por el gasto que no se incurre en reemplazos, es derivado a infraestructura, becas, zona para los docentes y capacitaciones pagas".
El CEM -un sector que puja por el achique del Estado y para que los empresarios paguen menos impuestos- ha manifestado su apoyo a las políticas del actual oficialismo mendocino.
Ya en el inicio del plan de ajuste de Cornejo, el CEM, la FEM y otras 20 cámaras empresarias, incluída la poderosa Cámara de la Construcción, levantaron las banderas del ajuste en respaldo de Cornejo, así como pidieron la redirección de fondos estatales al desarrollo de la infraestructura para los negocios.