
La oposición hizo cola para pegarle a Francisco De Narváez por su pase del massismo al sciolismo anunciado sobre el cierre de la campaña electoral. Sergio Massa y Felipe Solá lo trataron de borracho reincidente, mientras Mauricio Macri opinó que su exsocio político «fue y vino 20 veces».
De Narváez iba a ser el candidato a gobernador de Buenos Aires de Massa, pero en un intento por cerrar un pacto entre el tigrense y Macri el empresario de origen colombiano anunció que desistía de presentarse. Después el pacto macrimassista se cayó y Felipe Solá asumió la candidatura dejada vacante por el socio de Daniel Vila y José Luis Manzano en la propiedad del canal América.
«De Narváez es como un borracho que busca la última copa», dijo Solá a coro con Massa.
Y mientras algunos dirigentes de la oposición se ocupaban del empresario que heredó la famosa Casa Tía, Elisa Carrió pronosticó el resultado de las elecciones del domingo: «Va a haber fraude».
Para Carrió, «como estamos muy sobre el límite, va a haber fraude en uno o dos puntos».

