
A la espera de una reunión con Macri, el designado ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, se reunió este domingo con el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, después de la salida de Nicolás Dujovne y el vendaval que implicó para el macrismo la corrida del dólar.
Lacunza volvió este sábado de sus vacaciones en Cerro Bayo, Neuquén tras aceptar en sus manos la papa caliente que es por estos días el Ministerio de Hacienda.
El encuentro con Sandleris fue en la casa de Lacunza, durante las primeras horas de la tarde, y se produjo previo a la llegada de una nueva misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que auditará las cuentas nacionales, para autorizar el desembolso de unos US$ 5.300 millones.
Otra vez el FMI
La próxima misión del FMI debería llegar en los próximos 15 días a Buenos Aires para revisar el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias comprometidas en el segundo trimestre, las cuales se cumplieron con cierta holgura.
Ante esto, la mirada estará puesta entonces en si el Gobierno podrá cumplir con la meta de alcanzar equilibrio fiscal para este año, o un déficit de menos de un punto del PBI, luego de las medidas anunciadas que implican el diferimiento en el pago de varios impuestos, o la rebaja de Ganancias.
El próximo desembolso en torno a los US$ 5.300 millones debería llegar para mediados de septiembre, y permitir aliviar la situación financiera en medio de las elecciones de octubre.
Éste es el último gran desembolso que tiene previsto por el FMI en el acuerdo alcanzado en septiembre del año pasado por US$ 53.000 millones.
Luego está previsto que lleguen a razón de US$ 1.000 millones trimestrales hasta mediados de 2021.