
La dirigente social Milagro Sala cumplió siete años como presa política y reiteró sus deseos de recibir el indulto y consideró que el fallo de la Corte Suprema que ratificó su condena se trató de un "acuerdo político" con el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.
"Jujuy es un laboratorio, después nos dimos cuenta porque metieron presas a compañeras en Mendoza, comenzaron a llenar de causas a Cristina, D' Elía preso Boudou preso, Julio de Vido preso, muchos compañeros presos. Nos quisieron poner como ejemplo para que nadie de las organizaciones sociales levante la cabeza", expresó en una entrevista con AM 750.
"El 85% de los dirigentes sociales están con causas, no hay uno que no tenga causa por salir a pedir plata para los comedores", remarcó al respecto.
"Si me preguntaban hace dos años sobre el indulto, hubiese dicho que no. Que no al indulto porque tenía una pequeña esperanza que la Corte Suprema revise el expediente de pies a cabeza", expresó Sala.
La dirigente recordó el fallo del máximo tribunal de diciembre pasado donde dejó firme la condena a 13 años de prisión en su contra en el marco de la causa "Pibes Villeros", en la cual se la acusó por asociación ilícita y defraudación al Estado.
Sala afirmó que ese dictamen "es una confirmación política, un acuerdo con Morales", y lamentó que desde la Corte "no se tomaron el trabajo de revisar" la causa.
Asimismo, remarcó que tanto ese fallo como el de la coparticipación en favor de la ciudad de Buenos Aires en su disputa contra el Gobierno nacional "ha demostrado que la Corte tiene colores políticos".
Además, la referente de la Tupac Amaru afirmó que desea "rendir cuentas" ante la Corte Interamericana (CIDH) para mostrar "todo el trabajo que hicimos, de todas las construcciones, que nunca robamos nada".