
El estadio del Real Madrid, donde la "Saeta Rubia" brilló en los años 60 y conquistó cinco Copa de Europa en forma consecutiva, fue abierto a las 10.40 hora local (las 5.40 de la argentina) para albergar a los simpatizantes que fueron desfilando, en respetuoso silencio, para pasar junto a los restos del astro.
La relevancia y la huella que Alfredo Di Stéfano ha tenido en el Real Madrid se notó en la gran expectación que su muerte ha generado en la familia blanca, con una enorme fila de que rodeaba buena parte del estadio Santiago Bernabéu antes de que se abriera al público la capilla ardiente.
La capilla ardiente con el féretro fue instalada en el antepalco del estadio ubicado en la zona madrileña de Chamartine, donde muchas veces `Don Alfredo` se reunía con amigos a tomar café.
Uno de los primeros en llegar al lugar fue el presidente del club, Florentino Pérez, quien entró a la capilla junto a Emilio Butragueño, antiguo futbolista blanco y director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, consignó la prensa local.
Pérez anunció ayer que el Bernabéu sería el escenario de la capilla ardiente por expreso deseo de Di Stéfano y sus familiares.
"Este estadio era su fábrica, su casa y su territorio sagrado. Aquí le rendiremos el homenaje que se merece", afirmó el presidente de la entidad `merengue`.
Fuente: Télam/Marca