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José Luis Manzano acelera la negociación para quedarse con las estaciones y la refinería de Shell

El empresario mendocino lidera las operaciones de Mercuria en la región. A través de Integra Capital ya es socio de la gigante suiza en Phoenix, la petrolera que opera en Vaca Muerta.
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José Luis «Chupete» Manzano.

En los pasillos del poder económico de la City porteña y en los despachos de San Pablo, un nombre vuelve a resonar con la fuerza de los grandes movimientos de capital: José Luis Manzano. El exministro y actual referente del sector energético, a través de su holding Integra Capital, se encamina a protagonizar la operación del año en el mercado de combustibles.

Junto a su histórico socio Daniel Vila y el coloso suizo Mercuria Energy Group, ultiman los detalles para adquirir los activos de Raízen en Argentina, la firma que opera bajo la emblemática marca Shell.

La transacción, estimada por fuentes del sector en una cifra que oscila entre los u$s1.500 y u$s1.900 millones, no es solo un movimiento contable; representa el desembarco definitivo de un trader global de materias primas en el corazón del consumo minorista argentino.

Manzano aporta el know-how local y gestión política, siendo el socio clave para la expansión de Mercuria en Argentina.

La salida de Raízen —el joint venture entre la brasileña Cosan y la angloholandesa Shell— no responde a un fracaso local, sino a una urgencia regional. La casa matriz en Brasil atraviesa un proceso de reestructuración financiera «quirúrgico». Con una deuda neta que superó los u$s 10.000 millones y un ratio de apalancamiento que escaló a niveles críticos (5.1x EBITDA), la compañía se vio obligada a una desinversión masiva para recuperar la confianza del mercado, luego de que su valor bursátil se desplomara un 70%.

En este escenario, los activos argentinos se convirtieron en la «joya de la corona» para obtener liquidez inmediata. El paquete en juego es imponente: una red de 800 estaciones de servicio (18% del mercado), la Refinería Dock Sud —la tercera más grande del país— y una logística de almacenamiento que abastece desde el transporte fluvial hasta la aviación comercial.

Manzano: el socio estratégico

Si bien Mercuria posee el músculo financiero —con ingresos anuales que superan los u$s 170.000 millones—, la figura de José Luis Manzano es la pieza que termina de encastrar el rompecabezas. La alianza no es nueva; ambos ya son socios en Phoenix Global Resources (PGR), donde explotan áreas clave en Vaca Muerta como Mata Mora Norte.

En esta operación, el rol de Manzano es el de «arquitecto de territorio». Mientras que los suizos aportan el respaldo de ser uno de los cinco mayores traders de energía del mundo, el empresario mendocino aporta el know-how operativo y la muñeca política necesaria para gestionar activos regulados en un contexto de transición económica. Según analistas, esta sinergia permite a Mercuria mitigar los riesgos de operar en mercados emergentes complejos, apoyándose en la capacidad de gestión de Integra Holding.

Con este movimiento, el grupo liderado por Manzano y Vila lograría lo que pocos grupos locales han conseguido: la integración vertical total. Al controlar la producción de crudo en Vaca Muerta, el procesamiento en Dock Sud y la venta directa al público en las estaciones Shell, el grupo cerrará el círculo del negocio petrolero bajo el nuevo paradigma de precios liberados que promueve la administración nacional.

Mercado en transformación

La inminente llegada de Mercuria y Manzano ha dejado en el camino a otros pesos pesados. Tanto la Compañía General de Combustibles (CGC), de Eduardo Eurnekian, como el trader Trafigura, habrían retirado sus ofertas ante el avance del conglomerado suizo-argentino. El cierre de la operación se proyecta para marzo, mes en el que se anunciaría el cambio de mando de uno de los activos más estratégicos del Conurbano Bonaerense.

Es fundamental distinguir que esta desinversión afecta exclusivamente al segmento downstream (refinación y venta) operado por Raízen. La propia Shell, como corporación global, ha salido a desmentir rumores de salida total del país. Wael Sawan, CEO global de Shell, fue categórico al calificar como «fake news» las versiones sobre su partida de Vaca Muerta. «No hay vacas sagradas, pero Argentina compite en eficiencia con nuestros mejores proyectos en Canadá», afirmó el directivo, ratificando que la multinacional mantendrá su fuerte apuesta en la extracción de crudo no convencional y en la exploración offshore.

El nuevo mapa del combustible

De concretarse el traspaso, el mapa energético nacional quedará reconfigurado. Detrás de la estatal YPF, el bloque MercuriaManzano se consolidará como el segundo actor de peso, heredando una infraestructura que recibió inversiones por u$s 715 millones en los últimos tres años para adaptarse al crudo liviano de Vaca Muerta.

Para Raízen, la venta significa el aire necesario para enfocarse en el mercado brasileño de bioenergía y el etanol de segunda generación. Para Manzano, representa la consolidación de un imperio energético que ya incluye la distribución de gas (Metrogas y Edemsa) y la producción petrolera, posicionándolo como el interlocutor ineludible en el nuevo esquema de energía del Cono Sur.

La refinería, principal activo

La Refinería Dock Sud, ubicada en el partido bonaerense de Avellaneda, es mucho más que una planta de procesamiento de combustibles; es el corazón logístico que permite conectar el subsuelo neuquino con el tanque de nafta de los argentinos. En el marco de la negociación entre Raízen y el consorcio MercuriaManzano, este activo se posiciona como la pieza de mayor valor estratégico.

Con una capacidad instalada para procesar 100.000 barriles diarios, Dock Sud se consolida como la tercera refinería más importante del país. Entre 2020 y 2023, recibió una inversión de u$s 715 millones, destinada casi íntegramente a una readecuación tecnológica crítica: la planta debió ser «recalibrada» para tratar el petróleo Medanito (crudo liviano proveniente de Vaca Muerta), que posee propiedades químicas distintas al crudo convencional que históricamente alimentaba sus torres de destilación.

Desempeño operativo 2025-2026

A pesar de la incertidumbre financiera de su casa matriz, la planta mantuvo niveles de actividad sostenidos durante el último año:

Aprovechamiento de capacidad: según datos del sector a finales de 2025, la refinería operó con un promedio de utilización cercano al 82%, superando incluso a otras plantas nacionales durante periodos de mantenimiento programado.

Integración Logística: su ubicación costera no es casual. Cuenta con terminales propias y una flota de barcazas de doble casco que le permiten un abastecimiento eficiente y una salida rápida hacia el mercado de Shell Aviation y el suministro de búnker (combustible marino).

Desafío socio-ambiental

No obstante, el traspaso de mando no estará exento de desafíos. La refinería se encuentra en una zona de alta sensibilidad ambiental y social, lindante con Villa Inflamable. Recientemente, la gestión de Raízen enfrentó tensiones laborales y judiciales:

Conflictividad laboral: a finales de 2025, fallos de la Cámara Nacional de Apelaciones ordenaron la reinstalación de trabajadores tras denuncias de despidos discriminatorios vinculados a reclamos por condiciones de seguridad y medio ambiente.

Pasivos ambientales: el nuevo consorcio propietario deberá heredar y gestionar los planes de remediación y monitoreo de emisiones en la cuenca MatanzaRiachuelo, un área bajo permanente escrutinio de la ACUMAR y la justicia federal.

Para Mercuria, Dock Sud representa la posibilidad de procesar su propia producción de Phoenix Global Resources, eliminando intermediarios y capturando todo el margen de la cadena, desde la boca de pozo hasta el surtidor.

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