
Funcionarios del gobierno de Rodolfo Suarez viajaron a Chile en un intento de tentar inversores para seguir la exploración en busca de cobre en Mendoza. La estrategia será la misma que con Hierro Indio: la Provincia participará del "riesgo exploratorio" en etapas iniciales, esto es, pondrá dinero de sus arcas para convencer a los empresarios.
En Hierro Indio los empresarios no quisieron siquiera desembolsar el millón de dólares necesario para empezar a hacer los pozos. El Estado mendocino pagó no sólo los pozos, sino la construcción de caminos, los campamentos, la maquinaria y el combustible para comenzar la exploración.
Para enmarcar esa estrategia de "riesgo compartido" en la cual el Estado pone de su dinero en pos de convencer empresarios, Suarez creó en marzo pasado Impulsa Mendoza, y puso al frente a Emilio Guiñazú, quien también dirige Potasio Río Colorado -de donde salió el dinero para la exploración inicial de Hierro Indio en Malargüe-.
Guiñazú viajó a Santiago de Chile junto al director de Minería, Roberto Zenobi, para participar de la feria Expomin en busca de que Mendoza "se convierta en un eslabón clave para el crecimiento de un sector que es fundamental en la transición energética a futuro".
“El cobre está en la provincia. En el departamento de Malargüe existe una gran cantidad de yacimientos de pórfido de cobre, que eventualmente podrían ser explotados en el marco legal vigente -señaló Guiñazú-. La transición energética demanda especialmente cobre para promover las energías renovables y al electrificación de la matriz energética. Esto hace que hoy sea uno de los minerales más demandados y con mayor potencial de crecimiento”.
El empujón que con plata del Estado se le da a los empresarios que prefieren no arriesgarse fue resumido así por Guiñazú: “Implica la participación en destrabar etapas criticas iniciales, como la evaluación de estudios de impacto ambiental y vinculación de los proyectos con la sociedad”.
10 proyectos en 4 años
“En ferias como esta o en Canadá detectamos un enorme interés en el desarrollo de proyectos en la provincia, pero también detectamos cuáles eran las barreras que veían los potenciales inversores para trabajar en Mendoza. A partir de allí hemos desarrollado una estrategia”, afirmó el funcionario.
El objetivo final, anticipó, es lograr que, en un lapso no mayor a cuatro años, la provincia tenga al menos 10 proyectos de exploración, sobre todo en la zona Sur. “Es un paso más en un trabajo que se viene desarrollando desde hace mucho tiempo”, remarcó Guiñazú.