
El fiscal de Homicidios y Violencia Institucional Horacio Cadile imputó a José Alexis Méndez Castro (27), auxiliar de la Comisaría 59ª, por el asesinato de Ricardo José Bazán Zárate, de 29 años, en las cercanías de la playa San Agustín. La justicia investiga al policía como posible autor de un caso de gatillo fácil. La acusación es de homicidio agravado y en un juicio podría ser condenado a perpetua.
La versión que difundió rápidamente el ministerio de Seguridad reunía todas las características de un caso de abuso policial: la policía salió a decir que la víctima era un delincuente que había muerto en un enfrentamiento.
La policía difundió, además, que en la zona habían encontrado una tumbera que habría usado la víctima en el supuesto enfrentamiento con la policía. Sin embargo, según publicó Sitio Andino, el arma de fabricación casera habría sido plantada por el mismo policía imputado.
La muerte de Bazán Zárate se produjo después de que el policía imputado y sus compañeros lo demoraran en un retén para identificarlo junto a otros jóvenes. Poco después, la víctima intentó escabullirse del control policial y el policía le disparó seis veces por la espalda. Uno de esos tiros le dio en la cintura y lo mató. Los propios compañeros del policía habrían confirmado esta versión de los hechos a la fiscalía.
Un vecino que pasaba por el lugar socorrió a Bazán Zárate y lo llevó al centro de salud 300, pero llego sin vida.
El caso se registró a pocas horas de que el gobernador Alfredo Cornejo ponderara en el discurso de la Asamblea Legislativa que en su gobierno "no había ni un sólo caso de gatillo fácil".
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