Investigadores argentinos hallaron una proteína que transforma el colesterol en provitamina D

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Los expertos afirman que el descubrimiento permitirá la fabricación de alimentos más sanos, con menos colesterol y enriquecidos con vitamina D.

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provitaminaDPor Yésica De Santo
Para Tiempo Argentino

En la década del '60, innumerables estudios afirmaron la posibilidad de que el colesterol pudiera transformarse en provitamina D, pero no se conocía de qué forma se lograba la conversión. Tras nueve años de investigación exhaustiva, un equipo de científicos del Instituto de Biología Molecular y Celular perteneciente al Conicet Rosario, junto a otro equipo del laboratorio de la Facultad de Bioquímica de la UBA, descubrieron la proteína que hace posible tal proceso. Los expertos afirman que el descubrimiento permitirá la fabricación de alimentos más sanos, con menos colesterol y enriquecidos con vitamina D.

Los investigadores argentinos hallaron un gen en el microorganismo ciliado Tetrahymena thermophila (presente en el plancton de ríos, lagos, mares y océanos) y el gen resultó ser el encargado de codificar para la enzima C-7 esterol desaturasa que, a su vez, transforma el colesterol en provitamina D en un solo paso.

La vitamina D regula la absorción de calcio y fósforo, además de contribuir a la regulación del sistema inmune. Cuando no contamos con suficiente cantidad, aparecen los casos de raquitismo en niños, y osteoporosis y osteomalacias –huesos más blandos– en adultos. Al no ser sintetizada por el organismo, la vitamina D debe ser incorporada por medio de alimentos como, el huevo, la leche, y ciertos pescados, también una parte de la provitamina D al llegar a la piel se convierte en vitamina D gracias a la luz solar. En la actualidad, existen alimentos a los que se fortifica con múltiples vitaminas, sin embargo, aún no se logró crear un alimento rico en vitaminas y al mismo tiempo liberado de colesterol.

A partir del descubrimiento, los científicos estudian la posibilidad de producir productos fortificados, y que dicho agregado vitamínico, disminuya a su vez el contenido de colesterol. Uno de los alimentos que podrían ser modificados es el yogurt. En este caso, el organismo lactobacilo reformado pasaría a formar parte de la flora intestinal y, de esa forma, la "bioconversión" de colesterol a provitamina D ocurrirá en el organismo.

"Si bien el colesterol es peligroso cuando sus niveles plasmáticos son altos, el estudio no pretende eliminarlo en su totalidad porque también sabemos que es un elemento esencial de las células humanas", explicó Antonio Uttaro, investigador independiente, y uno de los titulares del estudio publicado recientemente en la revista especializada Molecular Biology and Evolution. El experto rosarino aclaró que el microorganismo estudiado no produce colesterol, sino otra molécula que se llama tetraymanol que "acumula el colesterol del medio, y lo modifica hasta producir la provitamina D", explicó Uttaro.

Los resultados del estudio argentino también permiten proyectar la posibilidad de crear un organismo transgénico capaz de producir provitamina D. "Si logramos producir esa enzima para que se exprese tan sólo en la glándula mamaria de las vacas, lograremos que produzcan leche con un bajo contenido de colesterol y enriquecida en provitamina D", aseguró Uttaro, quien comparte los logros junto a Sebastián Najle, becario pos-doctoral del CONICET y Alejandro Nusblat y Clara Nudel, de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA. Pero eso no es todo, los científicos afirman que el día de mañana, además de la fabricación de alimentos, también podría emplearse una píldora que contenga microorganismos reconstituyentes de la flora intestinal con el gen en cuestión para que trabaje dentro del intestino disminuyendo el colesterol y convirtiéndolo en vitamina.

El colesterol es una sustancia grasa segregada por el hígado que circula en la sangre y participa en muchos procesos fisiológicos, como el digestivo. También puede ser incorporado a través de la alimentación, en especial, por productos derivados de animales, como la carne y los huevos.

Su circulación por el torrente sanguíneo es posible gracias a dos lipoproteínas, la LDL, asociada al "colesterol malo", y la HDL, que se identifica con el "colesterol bueno". El transportado por la LDL es el que se acumula en los vasos sanguíneos y favorece el endurecimiento de las arterias, lo que aumenta el riesgo de coágulos en los vasos (trombosis) e infarto.

En Argentina, el colesterol elevado (más de 200 mg/dl de colesterol total) es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular, aunque la mayoría de quienes lo padecen desconocen sus valores. Según una encuesta realizada por la empresa TNS Gallup, y difundida por la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), el 60% de los argentinos adultos desconoce su nivel de colesterol en sangre, y el 34% que percibe sus niveles altos, medios o bajos, no hace nada por mantenerlo dentro de los parámetros normales. Entre las razones del desconocimiento, el 45% aseguró que se debía a la falta de un chequeo médico de rutina en el último año, y un 17% por la ausencia de síntomas.

Según el Registro internacional de enfermedades cardíacas, Interheart, que evaluó a más de 29 mil personas en 52 países, el colesterol es el principal factor de riesgo de infarto en el mundo, seguido del tabaquismo. "Una persona con colesterol alto tiene un riesgo 3,25 veces mayor de sufrir un infarto en el término de un año", indicó Ricardo Iglesias, cardiólogo y ex presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).

 

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