
Con una publicación en las redes sociales, la intendencia de San Martín, que conduce el radical Raúl Rufeil, repudió las pintadas de agrupaciones feministas en reclamo del fin de los femicidios y los abusos eclesiásticos.
En un hecho inédito para San Martin y para Mendoza, diez chicas fueron detenidas en la madrugada del lunes y alojadas en calabozos de tres comisarías por pintar grafitis contra los femicidios, en la víspera de una nueva protesta nacional del colectivo Ni Una Menos.
La pintada fue organizada por la Coordinadora Feminista del Este y se hizo en grupo. 10 de esas chicas fueron apresadas por reclamar con pintadas y carteles por las mujeres asesinadas.
La comuna -en sintonía con el relato del Gobierno de Mendoza que frente al asesinato de Florencia Romano repudió los daños al mobiliario en la marcha de las pibas- se quejó por las pintadas y llamó "vándalos" a las chicas que las protagonizaron.
"Edificios públicos municipales sufrieron anoche perjuicios a manos de vándalos que arremetieron contra la cartelería vial, el Paseo de la Patria, Plaza Italia y los edificios de la Comisaría 12 y de la Oficina Fiscal, además de otros espacios privados", señaló la comuna.
"El acto de vandalismo se enlaza con otros que recientemente sufrió el municipio en el Museo de Las Bóvedas; allí, las paredes de ese lugar histórico aparecieron pintarrajeadas.
