
Un llamado alertó al 911 sobre gritos de pedidos de auxilio que provenían desde el domicilio de la pareja imputada al femicidio de Florencia Romano, la adolescente que ese día fue vista por última vez por su familia cuando salió hacia Maipú y cuyo cuerpo fue hallado este jueves.
"El sábado entró un llamado al CEO al que no se le dio el curso. El llamado fue a las 18.58 dando cuenta el domicilio donde había estado la menor", precisó el jefe de los fiscales, Fernando Guzzo.
"Hay declaraciones de vecinos donde una persona adujo que escuchó gritos de auxilio. Llamó al 911 y habló de violencia de género. Se cortó el llamado por parte de la persona del CEO", precisó la fiscal Claudia Ríos. La policía, después de cortar el llamado, no envió ningún móvil a la zona indicada por el denunciantes.
El jefe de la Policía, Roberto Munives, dijo que "hay miles de llamadas que ingresan al CEO. Ahora se va a someter compulsa sobre esta llamada", pero rápidamente derivó su respuesta: "Estos hechos son evitables con educación, a través del cuidado y el seguimiento que debemos tener los padres sobre los hijos. En el seno familiar debemos tener un diálogo y apertura porque todo se inicia con el engaño a una menor".
Munives, jefe de la Policía de Mendoza: “Estos casos son evitables con educación”