
Miles de docentes protestaron en la víspera de Navidad en la Casa de Gobierno por la decisión de Alfredo Cornejo y el director de Escuelas, Tadeo García Salazar, de "fusionar" unas 100 instituciones de educación para jóvenes y adultos (CEBJA y CENS), dejando sin trabajo a docentes y sin contención a comunidades educativas vulnerables.
Según denuncian docentes y directivos, 40 escuelas de jóvenes y adultos fueron reducidas a 20, 9 fueron reubicadas y 26 reducidas a aulas anexas o satélite. Se trata de un segmento poblacional especialmente vulnerable y con alto riesgo de exclusión laboral.
La medida fue justificada como un intento de “optimizar recursos”, el lenguaje con el que el oficialismo suele referirse al ajuste liso y llano. La política de cerrar cursos y escuelas es una constante de la gestión cornejista. A fines de 2022, también sobre el fin de ciclo, José Thomas ejecutó la clausura de instituciones educativas de jóvenes y adultos.
La fusión fue comunicada a través de 4 resoluciones al terminar el ciclo lectivo y por medio de 4 resoluciones por parte de la DGE. Estas fusiones contemplan desde recortes en equipos directivos hasta la transformación de escuelas en aulas satélite, dependientes de una dirección central. En otros casos, las instituciones deben unificarse, lo que implica traslados de personal y cierre de sedes.
La medida vulnera el acceso a la educación de estudiantes de CEBJA y CENS, instituciones que representan para muchas comunidades una segunda oportunidad para finalizar el nivel primario y secundario.
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El viernes pasado hubo una protesta en el KM0 de la comunidad del CENS Gaviola: "Estamos sufriendo el cierre de nuestras escuelas. El CENS Gaviola es un proyecto educativo de 40 años de historia, en la inclusión de la comunidad sorda. Les dejamos su testimonio para que tomemos dimensión del impacto destructivo de las resoluciones de cierres y fusiones que emitió DGE", remarcaron.
En tanto este lunes en Casa de Gobierno se movilizó el SUTE: Las fusiones son un AJUSTE, que recae sobre comunidades educativas de toda la provincia".
Ramas del SUTE disidentes con la conducción -como la línea roja- acusaron a la misma de ser cómplices con las políticas de ajuste de Cornejo "desmovilizando en las escuelas".