“Todos los jugadores en este drama son integrantes del aparato estatal”, subrayó la directora de la Correpi sobre el caso Arruga

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En el marco de la aparición del cuerpo sin vida de Luciano Arruga, el joven desaparecido desde el 31 de enero de 2009, la integrante de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), María del Carmen Verdú, aseguró que “nada se puede hacer sin complicidad del aparato estatal”.

En diálogo con Radio América, Verdú argumentó cómo se dio con el paradero del cuerpo: “Lo encontramos a partir del uso de la imaginación. Cuando se cumplía un nuevo aniversario de la desaparición, su familia interpuso un hábeas corpus, inicialmente rechazado. Casi por una cuestion formal, de estilo, el juez ordenó cotejar las huellas de luciano con todas las de los cuerpos de los cementerios identificados como NN”.

“Hay que ubicarse en tiempo y espacio. Nos dicen ahora que en 2009, cuando la familia comenzó la búsqueda, ese mismo chico estaba con NN identificado con sus huellas dactilares. En ningún momento esa información se cruzó con la de la investigación. el cotejo se hace inmediatamente, durante los seis años estaba en un cementerio público con la bendición de una jueza que archivó la causa”, amplió Verdú.

Repecto de la teoría de que Luciano perdió la vida en un accidente de tránsito, hasta ahora versión oficial de la causa de su deceso, la integrante del Correpi aseguró: “Cuando no se puede meter la tortura debajo de la alfombra, el plan B es siempre que parezca un accidente. Ee una autopsia en la que se presume de entrada que se trata de un accidente, el forense no busca señales de tortura. Sólo se comprueba  que hubo turtora cuando la querella pide que se investigue”.

“La jueza desisitió de esforzarse por identificar el cuerpo. No es la pirmera vez que sucede esto en Argentina”, sostuvo enfática Verdú, al tiempo que recordó: “Hay como mínimo 213 desaparecidos desde el regreso de la democracia en 1983. Este caso ganó trascendencia y tomó estado público por la lucha que llevó adelante la familia de Luciano”.

“Esto es moneda corriente en todas las barriadas. La policía hostiga a los pibes para obligarlos a robar. Aquí todos los jugadores son integrantes del aparato estatal”, concluyó la integrante del Correpi.

Fuente: Infonews

 

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