Mayoría de mujeres y jóvenes

Trabajo precario en Mendoza: más de 47.000 personas integran el registro de excluidos del sistema laboral formal

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Desde julio de 2020 a febrero de este año, más de 47.000 personas se anotaron en Mendoza como trabajadores de la “economía popular”, es decir, excluidos del sistema laboral que crearon su propio trabajo para salir adelante, por fuera de cualquier tipo de relación de dependencia.

La categoría abarca desde vendedores ambulantes a feriantes, personas que trabajan en merenderos comunitarios, artesanos, cartoneros, limpiavidrios, pequeños agricultores, entre otros.

En Mendoza esos excluidos del trabajo formal registrado representan el 2,2% de la población total, en contraste con los sí registrados, que son el 3,9. Los datos surgen del ReNaTEP (Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular), que se implementó por primera vez en el país en julio de 2020. Desde entonces, el registro sigue abierto, pero los números fueron compilados en un primer informe )disponible al final de la nota).

Un trabajador informal cada cinco registrados

Los datos que se desprenden del informe indican que Mendoza tiene un trabajador informal cada cinco registrados del sector privado.

En febrero, había 47 mil trabajadores en la economía popular y 228 mil en el sector privado formal, según los datos de la serie desestacionalizada, que contemplan el impacto de la estacionalidad en el índice. En junio, los trabajadores en blanco de las empresas eran 230 mil.  La masa de asalariados se contrajo el año pasado como consecuencia del parate en la economía por la pandemia.

En febrero del año pasado, antes de entrar a la cuarentena rígida y mientras empezaba a crujir el mundo entero por los confinamientos en medio de desastres sanitarios, la masa de asalariados contemplaba a 240 mil residentes en la provincia.

Comparadas con sus vecinas de Cuyo, en Mendoza el empleo registrado es más alto que el informal en cuanto a la proporción de su población.

Las mujeres son mayoría entre los informales

Los datos que arroja el informe confirman que, a nivel nacional, la economía informal tiene a la mujer como protagonista. El 57,1% de las inscripciones corresponde a mujeres, dato que se hace más importante aun cuando se mira la estadística de trabajadores registrados, donde son los hombres los que se llevan la mayoría.

Desde el punto de vista del género, se destaca también que esta mayoría femenina se incrementa en aquellas ramas de actividad y ocupaciones vinculadas a los cuidados, y disminuye en las ramas de actividad donde predominan ocupaciones tradicionalmente asociadas al trabajo masculino.

“Es decir que al interior de la economía popular registrada se reproduce la misma división sexual del trabajo que en el mercado laboral formal, ratificando la desigualdad de géneros que existe en la sociedad en su conjunto”, expresa el informe.

Jóvenes que no pueden entrar al mercado

Otro dato que surge de la estadística es que la gran mayoría de los inscriptos son jóvenes y personas de mediana edad. El 34,8% están entre los 25 y 35 años; mientras que el 29,5% corresponde a los que tienen entre 18 y 24.

Es decir que más de la mitad de los inscriptos corresponde a jóvenes que se les dificulta ingresar al mercado formal del trabajo por la falta de oportunidades lo que deriva en trabajos en condiciones de gran precariedad e informalidad.

“En términos educativos se observa que la mayoría no ha podido culminar los estudios obligatorios, es decir no tiene completado el nivel secundario, establecido por ley como obligatorio para toda la población”, agrega el informe.

Coyuntura de emergencia social

En el análisis de la estadística por rama de la actividad de los inscriptos puede notarse un marcado predominio de la de Servicios Socio Comunitarios y la de Servicios Personales y Otros Oficios concentrando entre ambas el 60% de las inscripciones.

En Mendoza se anotaron 12.480 personas en “servicios personales y otros oficios” y 10.761 en “servicios comunitarios”. Son las categorías con más inscriptos hasta el momento. La tercera es “construcción e infraestructura”, con 5.835 anotados.

“Es posible afirmar que la gran cantidad de trabajadora/es inscriptos/as en la rama socio comunitaria, esté relacionada con la coyuntura de emergencia social y alimentaria producto principalmente del proceso de recesión económica sostenida desde mediados del año 2018 y profundizada -en términos económicos, sociales y sanitarios- por los efectos de la pandemia de Covid-19”, dice el informe, a la vez que destaca, que el número de inscriptos que trabaja en merenderos y comedores comunitarios corresponde al 60,2% del total de inscriptos en esa rama de actividad.

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