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Alfredo Cornejo eligió como garante de su plan minero a la compañía Knight Piésold, cuya dualidad entre prestancia técnica reconocida y acusaciones de fraude y ocultamiento científico plantea un dilema más en el escenario convulsionado de la minería en Mendoza. El Gobierno acaba de adjudicarle el estudio de impacto ambiental del Distrito Minero Norte.
Knight Piésold fue contratada por el gobierno de Cornejo para elaborar un estudio ambiental de alcance global para todo el Distrito Minero Norte, complementado por informes específicos por proyecto. La propuesta seleccionada rondó los 300.000 dólares y busca ordenar la evaluación en función de unidades operativas concretas.
El Distrito Minero Norte abarca unos 3.914 kilómetros cuadrados e involucra entre 140 y 200 propiedades mineras, con dos zonas prioritarias: el entorno del proyecto San Jorge y el área de Paramillos.
Gigante global con historia
Knight Piésold, consultora estrella de la megaminería mundial, con104 años de existencia, consolidó un prestigio técnico indiscutido en las grandes ligas del extractivismo, mientras acumulaba denuncias por colapsos de presas de relaves, violaciones a derechos humanos y supuestas maniobras para falsear estudios de impacto ambiental.

Fundada en 1921 en Sudáfrica, Knight Piésold se consolidó como referente en ingeniería hidráulica y geotécnica. En los años 90 desembarcó en Sudamérica, instalando oficinas en Chile, Perú y Argentina. Desde 2007, su hub central en Godoy Cruz, Mendoza, coordina proyectos en todo el país.
Avanza el Distrito Minero Norte en Uspallata: el Gobierno adjudicó el Estudio de Impacto Ambiental
La firma se especializa en el diseño de instalaciones de relaves (TSF), con tecnologías como el dry stack, que reduce el consumo hídrico y el riesgo sísmico. También desarrolla modelos reológicos para transporte de pulpas en montaña y ofrece servicios integrales de EPCM, desde factibilidad hasta cierre de minas. Su reputación técnica es reconocida en la industria.
Fracasos y antecedentes
Sin embargo, la trayectoria de Knight Piésold está marcada por episodios críticos.
En Mount Polley (Canadá, 2014), un colapso de relaves diseñado por su filial canadiense liberó 25 millones de m3 de desechos tóxicos, provocando una crisis ambiental y reformas regulatorias drásticas. Este antecedente cuestiona la solidez de sus estándares.
Controversias internacionales
La empresa también ha sido señalada en proyectos de alto impacto socioambiental:
Myanmar: informes ambientales incompletos en un proyecto de cobre vinculado a militares.
Tanzania: subestimación de daños en el hábitat del flamenco enano en el Lago Natron.
La Oroya (Perú): auditorías que permitieron posponer controles de emisiones, derivando en una crisis de salud pública.
Estos casos reflejan una práctica recurrente de minimizar impactos en los Estudios de Impacto Ambiental (EIA).
Argentina y Mendoza
En el país, Knight Piésold participó en proyectos emblemáticos:
Pascua Lama: su EIA fue cuestionado por el daño a glaciares, con clausura judicial y multas millonarias.
Veladero (San Juan): actuó como Ingeniero de Registro, en un yacimiento marcado por derrames de cianuro desde 2015.
Ley 7722 (Mendoza): pese a la prohibición de sustancias tóxicas, la empresa fue contratada para diseñar el Distrito Minero Norte.
El caso PSJ Cobre Mendocino
Entre 2024 y 2026, el proyecto San Jorge (PSJ) desató un escándalo. Peritajes y asambleas denunciaron:
Falsificación de adhesiones: firmas apócrifas.
Audiencia pública manipulada: restricciones policiales y ubicación remota.
Ocultamiento de dictámenes científicos: informes sobre toxicidad y acuíferos eliminados del expediente.
El rol de Knight Piésold como autora del EIA y del modelo hidrogeológico derivó en acusaciones de falsedad ideológica y nuevas denuncias.
En definitiva, la historia de Knight Piésold en Mendoza expone una dualidad corporativa: excelencia técnica y expansión global, frente a fracasos geotécnicos y controversias socioambientales.

