
"Hay que decirle a Temer: ¿Querés ser presidente? Disputá una elección", cerró Lula Da Silva el acto en Recife en el que advirtió a sus detractores y contrincantes: "Que se preparen. Puedo volver en 2018. Y va a depender de los votos de este país".
Fue este miércoles después de tres días de viaje por los municipios de Pernambuco , en el cierre de la Caravana Popular por la Democracia para estar en el corazón de Recife. En su discurso no sólo respaldó a la presidenta Dilma Rousseff y se pronunció contra el golpe, sino que lanzó inspiradas diatribas a sus contrincantes y a los sectores oligárquicos de Brasil.
El discurso del líder del PT en la Avenida Río Branco, en el distrito de Recife, tuvo momentos de alta emotividad: "El crimen que cometí fue construir cuatro veces el número de escuelas técnicas que ellos construyeron en un siglo. El crimen que cometí fue decirle al pobre que puede comer tres veces por día", clamó.
Lula exhortó a no permitir que la democracia conquistada en Brasil sea usurpada y recordó que desde su mandato el país ha ganado, como nunca, el respeto internacional.
Denunció que la única forma que encontraron para sacar a la presidenta Dilma Rousseff del Gobierno y "castigar al PT (Partido de los Trabajadores)" fue con una alianza entre la prensa, la Cámara de Diputados y una parte del Senado.
"Ellos inventaron los pedaleos (fiscales)", aseguró Da Silva en referencia al supuesto delito cometido por Rousseff, del que se comprobó su inocencia.