Este 17 de octubre se cumple un año del hallazgo del cuerpo de Luciano Arruga, enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita. "Ese día y los que siguieron, después de años de denunciar a la policía, tuvimos que desmenuzar una insólita causa radicada en la Ciudad de Buenos Aires cargada de irregularidades y manipulaciones y que, en teoría, explicaba su muerte", señalaron los familiares y amigos del adolescente asesinado en un recordatorio difundido en las redes sociales, en el que, además, invitaron a distintas actividades que se harán este sábado en su memoria desde las 11 desde las 11 en una Jornada por los Derechos Humanos en el Espacio para la Memoria Luciano Arruga.
Este es el comunicado:
"Se suponía que teníamos que creer, después de cinco años y ocho meses de búsqueda, que Luciano había sido atropellado y que su desaparición fue un simple error administrativo, porque las huellas se cotejaron mal o no se cotejaron. Se suponía, también, que la autopsia del hospital Santojanni retrataba a una persona completamente diferente –de tez blanca, mentón normal y más de 25 años- por otro simple error de algún médico distraído. El tercer error suponía que, cuando fuimos a buscarlo al hospital en el que todavía estaba, nos dijeran que ningún NN coincidía con la descripción que dábamos. Todos errores.
"El entierro de Luciano, después de meses de que estuviera en la morgue judicial y de que nosotros lo buscáramos incansablemente, también, nos decían, fue un error. Otro error cometieron las primeras dos fiscales y el juez de la causa, que tenían en el expediente un legajo con fotos, autopsia y datos del fallecimiento de Luciano pero no se dieron cuenta de que era él.
"Luciano fue atropellado el 31 de enero de 2009, a las tres y media de la mañana, con ropa que no era suya, corriendo por una zona no peatonal de General Paz, asustado y escapando de algo: así lo describió el joven que manejaba el auto que lo embistió. Para llegar allí tuvo que trepar un terraplén empinado y saltar una baranda, mientras hay un cruce peatonal al nivel de la calle. En la colectora del lado Provincia había un patrullero de la Bonaerense con las luces bajas. Sus pertenencias, su mochila, su ropa y sus zapatillas, desaparecieron y ya no pueden ser utilizadas como evidencia.
"No es la primera vez que una causa de gatillo fácil y violencia estatal es disfrazada como accidente: la historia Ezequiel Demonty nos demuestra que el modus operandi para asesinar tiene una lógica. El chico fue hallado muerto ahogado en el Riachuelo, lugar al que la policía lo obligó a tirarse a sabiendas de que no sabía nadar. Sabemos que Luciano murió cuando corría por la vía rápida de General Paz obligado por la policía.
"Por esa información y mucha más que consta en la causa judicial, estamos convencidos de que este 17 de octubre también se cumple un año de que se pusiera de manifiesto una red de impunidad, encubrimiento, negligencia criminal y falta de respeto por la vida.
"Se cumple un año de que desnudáramos a un entramado macabro en el que se involucran todos los estamentos del Estado: el municipio de La Matanza, el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el gobierno de la Provincia y el gobierno nacional. Se involucran, también, integrantes del hospital Santojanni, de la morgue judicial de la Ciudad, de la Policía Bonaerense, la Policía Federal, la justicia provincial y porteña y todo tipo de funcionarios públicos que mintieron y tergiversaron con descaro frente a nosotros y en público para encubrir a los asesinos.
"Fernando Espinoza, intendente de La Matanza, hasta hace poco en campaña para ser gobernador y luego vice, arañando las chances que le quedan de ascender a algún lastimoso cargo a pesar –y gracias a- su nefasta gestión, debería responder por qué abrió un destacamento en una casa sin ejercer siquiera el más mínimo control; o por qué, en lugar de cerrar el ex destacamento, lo trasladó a un predio destinado al deporte y la recreación a tres cuadras, donde los chicos de nuestro barrio siguen siendo torturados por la misma policía. El intendente debería saber que la diseminación de “pitufos”, policías locales, por todo el distrito sólo empeoran las condiciones de vida de los pibes y siguen enriqueciendo y protegiendo al narcotráfico y a la mafia organizada.
"Se cumple un año, también, de silencio e impunidad de la clase política. Primero, la mentira de Jorge Telerman como firmante del repudiable comunicado del gobierno de la Provincia, no nos olvidamos: 'Lamentamos los hechos ocurridos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires'. En el afán de lavarse las manos por años de nuestras denuncias a su responsabilidad política y años de sus impresentables respuestas, incurrieron en un gravísimo e inaceptable accionar: ser cómplices de una metodología siniestra que desaparece personas con la etiqueta de NN; ocultan y mienten, porque el 31 de enero de 2009 Luciano fue atropellado porque la Bonaerense así lo quiso. La declaración emitida por el gobierno de Scioli fue tan repudiada que duró apenas unas horas en circulación. No tardaron en llegar los dichos del ministro de Justicia Ricardo Casal: 'Lo del chico Arruga es más bien un caso hospitalario'.
"A Casal ya lo conocemos, recordamos a la perfección cuando y cómo maltrató –junto a Stornelli que era ministro de Seguridad- a nuestra compañera Vanesa Orieta, tratándola de mentirosa y asegurando que en su Bonaerense no había corruptos. También lo recordamos afirmando en Radio Provincia que estaba en contacto permanente con nosotros, cuando en realidad sólo lo vimos una vez y nos echó de su despacho. Y recordamos que los trabajadores de la radio que le preguntaron por el caso fueron inmediatamente despedidos. Si fuera un "caso hospitalario", Casal, no estaríamos siendo amenazados, agredidos y amedrentados sistemáticamente desde hace casi siete años por la policía Bonaerense. El silencio de Scioli y de la presidenta nos dejó las cosas claras: la contracara del abandono, el maltrato y el basureo a las familias de víctimas es la multiplicación de policías, entre ellas las locales, que ya cargan, en su corta existencia, con al menos una decena de casos de gatillo fácil.
"A Scioli le preguntaron qué tenía para decir sobre el caso y él pidió permiso para retirarse. Mejor, nos da vergüenza cuando hablan. Su sucia campaña para ser el primer mandatario no puede tapar la sangre que brota por cada rincón del Conurbano y la Argentina entera: la policía asesina a una persona cada 28 horas.
"El próximo 17 también se cumple un año de una demostración histórica para el país: la lucha organizada e independiente en materia de derechos humanos es el único medio posible para alcanzar la Justicia y para desmantelar la impunidad. A Luciano lo encontramos todos los que lo buscamos, todos los que reclamamos, marchamos, cantamos y denunciamos. El mérito del hallazgo se lo llevan todos los que acompañaron y defienden la lucha contra la represión estatal junto a esta familia. También se lo llevan las miles y miles de familias que nos ayudaron y se dejaron ayudar por nosotros, todas las que entendieron que si no luchamos juntos, no sirve.
"Encontramos a Luciano gracias al acompañamiento incansable de organizaciones sociales y políticas, organismos de derechos humanos que no se reconcilian y cientos de miles de independientes convocados por nuestras reivindicaciones. También lo encontramos gracias a quien fue nuestro abogado, que trabajo sin descanso y completamente ad honorem por hacer justicia y por que nosotros estuviéramos cuidados y protegidos: Juan Manuel Combi por APDH La Matanza; y no podemos dejar de mencionar al CELS y todo su equipo de trabajo.
"Invitamos a todos los compañeros y compañeras a acercarse el sábado 17 de octubre a compartir una nueva jornada de lucha contra el encubrimiento, el silencio y la impunidad. La actividad se realizará desde las 11 de la mañana en Indart 106 (esquina San Martín), en el Espacio para la Memoria LUCIANO ARRUGA, Lomas del Mirador, La Matanza. Vamos a pintar murales en las paredes del patio ex destacamento y a trasmitir durante todo el día con nuestra radio abierta: los esperamos.
"Este año tan doloroso llega con la imperiosa necesidad de avanzar en nuestra lucha para alcanzar la verdadera justicia por el asesinato de Luciano, con el triunfo de haberlo hallado gracias a esa movilización y organización independiente y con la motivación de Familiares y amigos para continuar hasta las últimas consecuencias, como siempre. Este aniversario del hallazgo nos deja las primeras palabras que esbozó Vanesa Orieta aquel 17 de octubre de 2014: Vencimos. Vencimos a la desidia y a la impunidad.
A Luciano lo mató la policía,
Lo desapareció el Estado
Fuera la policía de nuestros barrios
Familiares y amigos de Luciano Arruga"