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El debate por la expansión de la frontera extractiva en Mendoza sumó un nuevo capítulo en el Senado provincial, donde obtuvo media sanción. En un movimiento que ratifica la sintonía estratégica de fondo con el Poder Ejecutivo, el interbloque Encuentro Mendocino —espacio que cobija al peronismo tradicional e institucional alineado con los intendentes, en alianza con referentes de La Unión Mendocina— acompañó la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para el proyecto Cobre San Romeleo, ubicado en el departamento de Malargüe.
A pesar de garantizar los votos clave para el plan que impulsa el gobernador Alfredo Cornejo, este bloque de oposición blanda desplegó una serie de cuestionamientos procedimentales con los que busca mantener cierta distancia formal del oficialismo, esgrimiendo reparos sobre el apuro del tratamiento pero sin obstaculizar el avance de la iniciativa.
El proyecto se encuentra a unos 160 kilómetros, en línea recta, del kilómetro 0 de la ciudad de Malargüe; a 20 kilómetros del río Grande; a 2,5 kilómetros de la Reserva de La Payunia; a 65 kilómetros del río Colorado; a 108 kilómetros de la laguna Llancanelo y a 153 kilómetros del río Salado.
Un respaldo que esquiva la grieta
La postura adoptada frente a Cobre San Romeleo no representa una sorpresa en el tablero político local. Los sectores que hoy integran Encuentro Mendocino —espacio que excluyó a las expresiones del kirchnerismo y a La Cámpora— ya habían mostrado la misma predisposición favorable durante los debates legislativos por el proyecto cuprífero San Jorge y el Malargüe Distrito Minero Occidental.
Aunque la conformación formal de la bancada se concretó hacia mediados de 2026, las facciones fundadoras ya funcionaban de manera acoplada a la hoja de ruta del Ejecutivo provincial cuando de minería se trataba. Esta coincidencia en las decisiones de fondo confirma que, en materia de desarrollo extractivo para el sur mendocino, el oficialismo cuenta con una base de sustentación política que excede los límites de la coalición gobernante.
Peros al "como" y el apuro
Durante la sesión, el rol de vocero del interbloque recayó en el senador de San Rafael Pedro Serra, quien fue el encargado de verbalizar el equilibrio en el que intenta posicionarse su espacio. Serra ratificó de forma explícita que la bancada es una ferviente defensora de la actividad minera en el territorio sureño, pero orientó sus críticas hacia la dinámica impuesta por Cambia Mendoza en las comisiones de trabajo.
El legislador advirtió que el apoyo conceptual al sector no implica aceptar expedientes que desembarcan en la Legislatura con la pretensión de obtener despacho de manera intempestiva.
Desde el espacio objetaron enfáticamente que la retórica del oficialismo apele de forma constante a la imperiosa creación de puestos de trabajo como un salvoconducto para acelerar los tiempos de la discusión legislativa.
Para el peronismo de Encuentro, el argumento del empleo resulta inconsistente cuando se trata de proyectos que arrastran años de debate y análisis técnico. Según plantearon, exigir semanas adicionales para la revisión exhaustiva de las actuaciones no constituye una traba al desarrollo, sino una garantía mínima de rigurosidad institucional. Como muestra de estos desajustes, desde el interbloque señalaron las correcciones que debieron aplicarse sobre los polígonos territoriales incluidos en el expediente original.
Pese a las dudas, votan a favor
La retórica del bloque buscó sembrar interrogantes sobre la prisa gubernamental sin alterar el resultado de la votación.
"Cuando las cosas se hacen a los empujones, generan dudas. ¿Por qué tan rapidito? ¿Por qué sí o sí ahora? ¿Cuál es el interés? ¿De quién es el interés?", inquirió Pedro Serra durante su intervención, agregando que "uno no quiere ver fantasmas, pero tampoco nacimos todos ayer".
Asimismo, se solicitó contemplar el impacto de estos emprendimientos en las comunidades locales, visibilizando la realidad de las familias, puesteros y pobladores que habitan las zonas de exploración. Según la perspectiva de la bancada opositora, son las propias urgencias de la gestión las que terminan introduciendo un velo de sospecha sobre iniciativas que cuentan, desde el inicio, con el visto bueno del sector.
A pesar del tono por momentos incisivo de la exposición, la conclusión del bloque dejó al descubierto la naturaleza del tablero político dominado por el cornejismo. La ratificación del acompañamiento a la exploración minera como herramienta diagnóstica de los recursos provinciales terminó sellando la aprobación de la DIA de Cobre San Romeleo.
"Nosotros acompañamos, hemos acompañado. ¿Es necesario que sea así? No es necesario. No tiene sentido si le estamos diciendo que sí", resumieron desde Encuentro Mendocino. La frase sintetizó el espíritu de la jornada: una oposición que intenta diferenciarse a través del reclamo por la prolijidad institucional y la transparencia de los procedimientos, pero que a la hora de levantar la mano, vuelve a ser el socio indispensable del plan minero de Cornejo.
