
Alfredo Cornejo se ufanó en la 29°Conferencia de la Unión Industrial Argentina de haber echado empleados públicos en gran cantidad en sus gestiones como intendente y como gobernador y remató una serie de datos con la frase: "No paga en votos que haya más empleo público".
"Hay desmanejos de gasto público en muchos organismos nacionales, en muchas provincias, en municipios. Se inventan cargos, oficinas, ñoquis. Es una pésima praxis. Yo fui intendente 8 años, asumí con una planta de 2.300 y la entregué con 1.300. Y gané las elecciones, mi sucesor con 72% (N. de la R: en realidad Rodolfo Suarez ganó con 52% de los votos). No remunera políticamente, no da votos más empleo público. Yo lo probé y era contracultura de la política. Creo que hay que ir por esos lugares".
Insistió el mandatario electo: "Yo fui gobernador y entregué la planta con 7% menos de empleados públicos. Desafío a encontrar un gobierno en 40 años que haya bajado la planta de empleados".
Remarcó sus críticas hacia el gobierno nacional en retirada, del cual dijo “existe desmanejo del gasto público en muchos niveles y se deben eliminar prácticas incorrectas”, y añadió que “el sector privado debe enfocarse en gastar bien y exigir a la política una buena gestión”.
Omitió la deuda y la economía en rojo
Ante el auditorio, Cornejo omitió dar detalles del endeudamiento en dólares que tomó en su primera gestión, cuyos intereses siguió pagando Suarez y para cuyos vencimientos se hizo ajuste de salarios y obra pública.
Tampoco se explayó respecto del achicamiento de la economía de Mendoza que fue un hito de dos gestiones radicales: la suya y la de Roberto Iglesias.
Cornejo asumió en diciembre de 2015, a la vez que su socio político Mauricio Macri hacía lo propio en la Presidencia. El mandato, que terminó en 2019, fue el de peor contracción económica para la provincia en 20 años. La economía de Mendoza se achicó 5,7 por ciento bajo el imperio de Cornejo en la Provincia y de Macri en el país.
Iglesias y Cornejo, los únicos gobernadores con los que se achicó la Economía en 30 años