De la inteligencia del Ejército a la madre de una presa política secuestrada: "No se preocupe, la estamos reeducando"

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La declaración de Humberto Emilio Zingaretti. Foto: Juiciosmendoza.blogspot.com

"No se preocupe, la estamos reeducando". De boca de un miembro de inteligencia del Ejército, Enrique Gómez Saá, recibió esta frase la madre  de Zulma Pura Zingaretti, secuestrada y desaparecida en Mendoza el 21 de agosto de 1976 cuando tenía 27 años. Así lo testimonió su hermano recordó Humberto Emilio Zingaretti, en la última audiencia en el juicio contra jueces, policías y militares juzgados en la Megacausa.

Humberto, quien para ese entonces no vivía en la casa materna, relató que su hermana no pertenecía a ningún grupo político, pero tenía gran sensibilidad social; ayudaba en las villas y se decía que colaboraba con el Padre Llorens. Además, trajo a la memoria la vez en que en su casa refugió a un matrimonio exiliado de Chile.

"El 22 de agosto su tía Adelaida Calderón de Rodríguez, vecina a la casa que habitaba Zulma, le avisó a Humberto que varias personas enmascaradas empujaron el portón, entraron a la propiedad, maniataron a su madre y secuestraron a su hermana, además de llevarse unos documentos sucesorios del padre. Al saber esto, fueron a realizar la denuncia a la comisaría 27 de Villa Hipódromo, en la que no les notificaron sobre dónde podría estar ella", reseña el sitio juiciosmendoza.blogspot.com

Fue entonces cuando la madre de Zulma recurrió a monseñor Rafael Rey quién le recomendó que fuera a hablar con Enrique Gómez Saá, hombre de Inteligencia del Ejército. Durante un año, todos los jueves, ella concurrió al Comando de la VIII Brigada pero este personaje sólo le comunicaba que la estaban “reeducando”. Nunca le dio información sobre el paradero de Zulma.

Esa frase de Gómez Saá demoró las gestiones ante la justicia federal. La familia presentó cinco Habeas Corpus, en distintos momentos, que obran en el expediente. Humberto tenía conocimiento sólo de la respuesta del juez Guzzo, rechazando uno de ellos, con costas.

"El abogado querellante, Pablo Salinas, le acercó el expediente a Zingaretti para que revisara lo tramitado por su hermana. También puso de relieve que el exjuez Romano sobreseyó la causa sobre su desaparición. Su defensor, Civit, saltó objetando la iniciativa y pidió que Salinas se remitiera a preguntar, impidiendo que el testigo recorriera la documentación que obra en el juzgado. A fin de no obstaculizar, el querellante se allanó al pedido, pero recordó que los juicios de lesa humanidad, según la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no sólo tienen por objetivo sancionar los crímenes, sino que buscan develar la verdad", indica el portal citado.

En un tramo del testimonio, indica el sitio, "desde el fondo de la línea de imputados, se escucharon los reclamos a viva voz de Otilio Romano, visiblemente molesto por el señalamiento del querellante Pablo Salinas. Tanto éste exjuez como su defensor particular, Ariel civit, se molestan cada vez que aparece una evidencia".

Las audiencias se retoman el lunes 3 y martes 4 de agosto, desde las 9.30 hs. Se espera que declaren Patricia Talquenca, Cora Cejas, Mercedes Berdejo y un par de personas más. Luego se iniciarían los testimonios ofrecidos por la defensa.

Fuente: juiciosmendoza.blogspot.com

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