
Alberto Fernández anunció la reforma integral de la justicia federal y la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia a través de un paquete de leyes que enviará en breve a Congreso con la idea de cortar de cuajo os operadores judiciales, la persecución judicial y encarcelamientos a opositores políticos, tres de las patas judiciales sobre las que se apoyó el gobierno de Mauricio Macri.
“Hemos visto persecuciones indebidas y detenciones arbitrarias inducidas por quienes gobiernan y silenciada por cierta complacencia mediática. Nunca más a una Justicia contaminada por los servicios de inteligencia, a una justicia contaminada por operadores judiciales, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos. Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno que es utilizada para saldar discusiones políticas ni una política que judicializa los disensos para eliminar al adversario de turno”.
Con esa introducción, Fernández anunció la reforma de la justicia federal. Fue uno de los anuncios más fuertes de su discurso tras asumir la primera Magistratura.
"Sin una justicia independiente del poder político no hay república ni democracia, sólo existe una corporación de jueces atentos a satisfacer los deseos del poderoso y a castigar sin razón a quienes lo enfrentan. Hemos visto el deterioro judicial en los últimos años. Hemos visto persecuciones indebidas y detenciones arbitrarias, inducidas por quienes gobiernan y silenciadas por cierta complacencia mediática".
Después pronunció una especie de "credo" revitalizando al Nunca Más: "Nunca más a una justicia contaminada por servicios de inteligencia. Nunca más a una justicia contaminada por operadores judiciales, por procedimientos oscuros y por linchamientos mediáticos. Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno. Nunca más a una justicia que es utilizada para saldar discusiones políticas. Ni una política que judicializa los disensos para eliminar al adversario de turno". Ese párrafo mereció el aplauso de pie de el recinto casi en su totalidad.
"Queremos una justicia donde se respeten la Constitución y las leyes. Queremos que no haya impunidad ni para un funcionario corrupto ni para quienes lo corrompen. Ni para cualquiera que viola las leyes. Ningún funcionario está exento de la igualdad ante la ley. Y ningún funcionario, por más poderoso que sea, puede establecer que un ciudadano es culpable, si no existe el debido proceso y condena judicial firme".
La AFI
Además, el mandatario anunció la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). "He decidido intervenir la Agencia Federal de Inteligencia. Queremos impulsar una reestructuración de todo el sistema de inteligencia e información estratégica del estado", señaló.
"Como paso inmediato, dispondré la derogación del decreto 656 del 2016, que fue una de las primeras y penosas medidas que la anterior administración promovió y que significó consagrar el secreto para el empleo de los fondos reservados por parte de los agentes de inteligencia del Estado", señaló el mandatario.
"En el marco de la derogación de dicha medida, que significó un lamentable retroceso institucional, también he tomado otra decisión: dichos fondos reservados, no sólo dejarán de ser secretos, sino que serán reasignados para financiar el presupuesto del Plan contra el Hambre en la Argentina".
Fernández dijo que lo mismo hará "con el resto de los fondos reservados que el actual presupuesto nacional hoy prevé para las otras fuerzas armadas y de seguridad, que serán mantenidos como tales en la medida indispensable, sólo cuando necesidades estrictísimas de defensa y seguridad lo exijan, y siempre con un máximo nivel de control parlamentario".