
La Marcha del Agua fue recibida en Mendoza con aplausos y bocinazos en apoyo a quienes desde hace un día caminan contra la habilitación del cianuro en la minería. Pasadas las ocho comenzó a movilizarse por Vicente Zapata hacia Casa de Gobierno, vallada desde este domingo. Poco después al grito de "¡El agua de Mendoza no se negocia!" agitaban sus banderas bajo los balcones de la sede del Ejecutivo.
"¡Salí traidor!", le gritaron a Rodolfo Suarez desde los megáfonos al mandatario, quien nació en La Consulta, San Carlos, desde donde partió la histórica caravana por las rutas hacia la Capital.
"Hemos venido a Mendoza a sembrar la semilla que va a recuperar la Ley 7722. El desafío urgente es recuperar la 7722. El pueblo laborioso cuando cae piedra al otro día se levanta y vuelve a sembrar. Hoy vamos a sembrar una semilla, con delicadeza y sin violencia", señaló Daniel Funes, de las asambleas por el agua, cuando la caravana llegó en la noche del domingo al Gran Mendoza, replicado en los micrófonos de la radio comunitaria La Mosquitera.

En el intenso peregrinar, durante largas horas bajo el sol, los caminantes recibieron abrazos solidarios de cientos de personas a la vera de la ruta, con mates, agua fresca, fruta, una tallarinada colectiva en Tunuyán el domingo al mediodía, desayunos en la madrugada de este lunes para retomar fuerza. Un enorme despliegue de solidaridad en comunión con una sola consigna, multiplicada también en las redes: #ElAguaDeMendozaNoSeNegocia.
La Marcha del Agua llegó al Gran Mendoza: este lunes confluyen las protestas en Casa de Gobierno
La caravana del Valle de Uco se unió con columnas que llegaron desde el Sur, Gran Mendoza, Uspallata y Lavalle para marchar hacia Casa de Gobierno, donde pidieron a Rodolfo Suarez que vete las reformas a la ley, impulsadas por él y consumadas gracias al pacto con el PJ.
En la explanada hicieron una votación popular donde la mayoría se pronunció por derogar las reformas a la ley. "El pueblo soberano le dice no a la megaminería", insistieron.



