Lewis Hamilton se consagró bicampeón de la Fórmula 1 con una victoria en Abu Dabi

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Por Miguel Sanz
Para Marca

Lewis Hamilton se proclamó bicampeón del mundo de Fórmula 1 tras conquistar la victoria en el último Gran Premio de la temporada, el de Abu Dabi, que valía doble, pero en el que no dio opción alguna a Nico Rosberg.

El undécimo entorchado de esta temporada, en una carrera dominada de principio a fin, le incrusta entre el selecto grupo de los bicampeones del mundo compuesto por Alberto Ascari (Italia), Jim Clark (Gran Bretaña), Graham Hill (Gran Bretaña), Emerson Fittipaldi (Brasil), Mika Hakkinen (Finlandia) y Fernando Alonso.

Las opciones de Rosberg eran escuálidas visto que no había oposición al posible doblete, y necesitaba alguien restando puntos a Lewis, y que incluso los Red Bull salían sancionados en las últimas posiciones. Las que le quedaban se esfumaron en los diez primeros metros de la carrera. No salió bien, sus ruedas patinaron brevemente y Hamilton le fulminó por la izquierda antes de doblar la primera curva. Desde ese momento hasta completar las 55 vueltas, el inglés no soltó el liderato excepto en los irremediables 'pit stops'.

Extrañó que Rosberg no intentara estirar su primera detención en la primera parada para tratar de jugar otra estrategia. Al volver seguía segundo a dos segundos, sin poder estar siquiera a tiro de DRS para intentar un asalto al liderato.

Sí que pretendía estirar la segunda para intentar hacer un stint final corto con los blandos pero un error en el giro 23 le restó otros dos segundos para empezar a circular a siete de desventaja a la vez que chillaba por la radio que tenía problemas de potencia. Una vuelta después ya eran 11 segundos y otra después 13. Problemas de todo tipo, con el ERS y con los frenos.

Nico empezó a rodar incluso más lento que los Caterham mientras Lewis, con 20 segundos de ventaja, bajó dramáticamente el ritmo. El golpe de gracia vino con el adelantamiento de Massa en el giro 28. Las opciones se esfumaron y la cosa estaba tan clara que sólo una avería inesperada o una lluvia más inesperada aún en pleno desierto podían jugar alguna baza.

Tan clara que Lewis hizo su segunda parada en la 32 y a su regreso a pista, a la vez que Nico, le volvió a pasar en pista, con 20 km/h más de velocidad punta. Poco después hizo lo mismo el propio Bottas, dejando a Rosberg cuarto y fuera ya de circulación, con el peor ritmo de todos los participantes. Al final terminó decimotercero, su por resultado del año, No le hubiera valido ni abandonando Hamilton en el último suspiro. No le valía ni el sexto.

Por detrás Fernando Alonso se despidió de Ferrari con una discreta carrera en la que se la jugó en la salida y en la estrategia, ya que adelantó la primera parada a la vuelta 6. Fue el primero, pero regresó en medio del tráfico, un clásico para Fernando en esta carrera, y se le atragantó hasta el Caterham de Stevens con una evidente carencia de velocidad punta en el F14-T. Luego mantuvo duelos eléctricos con Button y Magnussen para finalizar noveno.

Para Lewis fue coser y cantar y disfrutar de su primera victoria normal en un Mundial tras los dramáticos finales de 2007 y 2008 donde ganó una corona y perdió otra en carreras completamente locas. La única oposición la puso Felipe Massa, que estiró su segunda parada y contaba con blandos en el tramo final frente a los duros del inglés. Lewis tenía que aguantar 10.8 segundos en los últimos diez giros. Y lo hizo, doblando al final incluso a un Rosberg que no quiso abandonar por decencia. El podio lo completaron los dos Williams de Massa y Bottas.

Gana el título el mejor piloto de la temporada, con 11 victorias y siete pole positions, mejor que la del título de 2008 gracias a pilotar uno de los mejores monoplazas de la historia de la F1 que ha acaparado todas las poles menos una y todas las victorias menos tres. Desde Fangio es el primer campeón para la firma de la estrella.

"No me lo puedo creer, gracias, soy campeón del mundo", gritó por la radio. "Eres una leyenda, gracias", le dijo por la radio el mismísimo príncipe Harry, presente en Abu Dabi e improvisado ingeniero de pista en plena celebración. Hamilton paseó la bandera británica por el trazado y la ondeó tras bajarse del coche antes de abrazarse a su familia, besar a su novia a través del casco, así como a su madre y el resto del equipo.

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