La demanda de cobre crece en proporción a las denominadas energías limpias, a las que les potencia la eficiencia. Es el metal de la transición energética. No obstante, la minería para extraerlo conlleva un riesgo latente.
La evolución de precios y producción en un contexto de reconfiguración mundial. El cobre ha dejado de ser un simple commodity industrial para convertirse en el pilar estratégico de la economía del futuro.
Tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas a manos de un comando estadounidense el cobre rompió en la apertura de los mercados asiáticos la barrera de los US$ 5,60 la libra. Crecen los incentivos para invertir en las mineras locales.
En un mundo que corre contra el reloj de la transición energética, el cobre se ha convertido en el nuevo "oro rojo", un activo estratégico cuya demanda global desborda cualquier previsión de oferta. Sin embargo, en el cierre de este 2025, la política económica argentina parece ignorar las leyes básicas de la escasez.
Bajo el paraguas del RIGI y un 'despertar pragmático' en Mendoza y San Juan, giran proyectos por uno 20.000 millones de dólares en el 'Cinturón de Cobre Argentino', que se erige en la frontera de crecimiento más atractiva para el metal del Cono Sur.
"Ni amenaza total, ni irrelevancia: hacia 2026, la sustitución por aluminio se consolida "Ni amenaza total, ni irrelevancia: hacia 2026, la sustitución por aluminio se consolida como el factor que 'suaviza' el mercado del cobre sin detener la fiebre minera.
"La tiranía de los precios récord del cobre ha forzado un vuelco histórico hacia el aluminio al término de 2025. La industria global ha derribado las últimas barreras técnicas para la sustitución.
En el tablero de la 'Guerra de Aranceles 2.0', que muestra una fractura del mercado global y desvía los flujos desde África y los Andes centrales, Mendoza emerge como un actor disruptivo.
El cobre cierra el primer cuarto del tercer milenio con una fisonomía irreconocible. Tras dos décadas de evolución como commodity global —pasando de los 0,60 dólares por libra en el 2000 a rozar los 6 dólares en 2025—, el metal rojo ha perdido su universalidad.