Nueva era

La guerra comercial de Trump transformó al cobre en un arma para la negociación


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Donald Trump.

Los aranceles de Donald Trump en el marco de la guerra declarada contra China impactaron en forma decisiva las proyecciones de exportación para los países del Cinturón del Cobre en África o para la Región Andina, lo cual tiene relación directa con el avance de la minería en Mendoza, tras dos décadas de fracasos continuados de sus impulsores en la pelea contra la resistencia a la actividad.

Para analizar el impacto de los aranceles en el mercado del cobre a finales de 2025 con el mayor detalle posible, se debe considerar que los aranceles de Donald Trump no son un simple impuesto de importación, sino que tienen la potencia para provocar la fragmentación del mercado global en bloques comerciales.

La fragmentación del precio: arbitraje y primas físicas

Históricamente, el cobre tenía un precio global unificado por la Bolsa de Metales de Londres (LME). Durante la segunda mitad de 2025, los aranceles han roto la característica que convertía al cobre en un commoditties.

  • Aparición de «gaps» geográficos: Se ha consolidado una brecha de precios (arbitraje) entre el COMEX (Nueva York) y el SHFE (Shanghái). Mientras que en EE. UU. el cobre refinado cotiza con una prima de escasez debido a los aranceles contra el metal procesado en China, en Asia el precio es notablemente más bajo debido al exceso de oferta interna que no puede ser exportada rentablemente.

  • Primas de Entrega: Los compradores en Europa y EE. UU. están pagando «Primas de Entrega» récord (hasta un 15% adicional sobre el precio de pizarra) para asegurar cobre que no provenga de zonas sancionadas o sujetas a aranceles punitivos.

Estrangulamiento del «midstream»: fundición y refino

Este es el punto más crítico mostrado por el mercado del cobre. China controla aproximadamente el 50% de la capacidad de fundición mundial.

  • El problema de los concentrados: Los aranceles occidentales se aplican principalmente al cobre refinado (catódico). Sin embargo, Occidente no tiene suficientes fundiciones para procesar todo el concentrado (tierra mineralizada) que producen Chile o Perú, sus principales proveedores.

  • Consecuencia: El concentrado sigue fluyendo hacia China, pero el cobre refinado que sale de allí hacia Occidente está bloqueado por aranceles. Esto genera un cuello de botella: hay mucho mineral en bruto, pero falta metal puro en los mercados occidentales, disparando los costos de fabricación de transformadores eléctricos y motores en la UE y EE. UU.

Impacto en la estructura de costos de la transición energética

Los aranceles han encarecido directamente los objetivos de descarbonización, hacia la que ha decidido avanzar la mayoría de los países del mundo.

  • Vehículos Eléctricos (EV): Un EV promedio requiere unos 85 kilos de cobre. Los aranceles del 100% a los EVs chinos (que incluyen el valor del cobre en su interior) han forzado a las automotrices europeas y americanas a buscar proveedores locales. Al haber poca oferta regional de cobre «libre de aranceles», el costo de fabricación de un EV en Occidente ha subido un 8-12% solo por el factor cobre en el último año.

  • Redes Eléctricas: Los proyectos de modernización de redes en EE. UU. están sufriendo retrasos debido a que el cableado de alta potencia (intensivo en cobre) ahora está sujeto a aranceles si el procesamiento final se realizó en plantas asiáticas.

Reconfiguración de las rutas logísticas: triangulación

Para evitar los aranceles, el mercado está recurriendo a tácticas de «re-enrutamiento», esto es tomar cobre en China, darle un mínimo procesamiento en un país amigo de Estados Unidos y Europa y finalmente vendérselo a clientes estadounidenses.

  • El Rol de los «puentes»: Países como Vietnam, México y Marruecos están actuando como centros de transformación. El cobre chino o de la R.D. del Congo llega a estos países, se somete a un proceso mínimo de transformación industrial y se re-exporta a EE. UU. o la UE como producto de origen local para evadir aranceles. Esto añade costos logísticos y de seguros que se trasladan al precio final.

  • Surgimiento del «cobre verde» con sello de origen: Se ha creado un mercado de dos niveles. El cobre producido en Chile o Australia con energía renovable y trazabilidad completa está exento de ciertos impuestos al carbono (como el CBAM en Europa), mientras que el cobre de mayor huella de carbono o de origen dudoso enfrenta barreras infranqueables.

Impacto en los países productores: «Efecto pinza»

Países como Chile y Perú están en una posición delicada, debido a la contradicción en la dependencia de China que soportan y las presiones de Trump para que rompan el cordón umbilical.

  • Dependencia de China: Si China reduce su producción de productos finales debido a los aranceles de exportación, comprará menos concentrado de los Andes.

  • Presión de Occidente: EE. UU. y la UE presionan a los productores andinos para que firmen acuerdos de exclusividad, pero estos países temen perder a su mayor cliente (China).

  • Resultado: Se observa una tendencia hacia la industrialización en origen. En 2025, hemos visto un aumento en la inversión para construir nuevas fundiciones en el propio Chile y en Indonesia, para exportar metal refinado directamente a los mercados finales sin pasar por la «aduana» geopolítica de China.

Conclusión del análisis

A finales de 2025, los aranceles han transformado al cobre de ser una commoditties fluida a ser un arma de negociación. El impacto final es un mercado ineficiente: los precios son artificialmente altos en Occidente (frenando la transición verde) y artificialmente bajos en el bloque liderado por China (generando sobrecapacidad). Para un inversor o un productor, el «origen» y la «trazabilidad» del cátodo de cobre son hoy tan importantes como la pureza del metal mismo.


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