
Mauricio Macri desmintió que su gobierno haya colaborado con la ejecución del Golpe de Estado en Bolivia, como denunció el jueves el gobierno de ese país aportando documentos de armas y municiones enviadas por el expresidente.
Macri fue más allá y refrendó el desconocimiento del Golpe -como hizo cuando estaba en funciones, cuando incluso reconoció como legítima a la golpista Jeanine Añez-y desvió el tema con acusaciones al gobierno de Alberto Fernández por la campaña de vacunación.
«A partir de la denuncia intempestiva que funcionarios bolivianos dieron a conocer el jueves pasado, quiero desmentir de manera rotunda la veracidad de esas acusaciones y, al mismo tiempo, repudiar la carta que el presidente Alberto Fernández envió a las autoridades bolivianas expresando “dolor y vergüenza” sobre esos hechos falsos en los que quieren involucrarme. En un solo acto Alberto Fernández logró devaluar su palabra y su firma», escribió Macri en sus redes sociales.
«Para conocimiento de la opinión pública, aclaro que en noviembre de 2019, tras las denuncias de fraude y la posterior renuncia de Evo Morales y en línea con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, la Argentina prestó ayuda humanitaria. Dimos asilo en la embajada argentina a funcionarios de Evo Morales e incluso sus familias, junto a periodistas argentinos asignados en ese país», agregó.

