
Una muestra gratis de lo que los indicadores muestran desde hace tiempo sobre la destrucción del mercado laboral en Argentina pudo verse este lunes en Mendoza, donde se armó una cola de 300 personas para cubrir 10 vacantes en la fábrica de churros Churrico en Guaymallén.
Según el INDEC, en el último trimestre de 2018 la desocupación fue de 5,5% en Mendoza. A nivel nacional, en los últimos dos años se perdieron 59.876 puestos de trabajo registrados en la industria, en tanto que se perdieron en el país más de cien mil empleos registrados en los primeros ochos meses de este año.
Se depreciaron las expectativas de los empresarios sobre la creación de nuevos puestos de trabajo como nunca en los últimos nueve años, como se corrobora en los datos del último reporte sobre el universo laboral de la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Se perdieron 100 mil empleos, cayó el salario y los empresarios no piensan crear trabajo
En la cola entre los aspirantes a un puesto de Churrico los testimonios de la degradación del mercado laboral se multiplicaron: mano de obra disponible a trabajar a cualquier precio, compitiendo entre sí tras haber sido expulsados del mercado laboral tras años de experiencia, cierres de fábricas, derrumbe de pymes y venida a menos de empresarios que se fundieron tras meses de tarifazos constantes. "Queremos trabajar de lo que sea", testimoniaron muchos de los postulantes con la voz quebrada en los noticieros locales.
Cuadras y cuadras de cola por un aviso.
Cientos de jóvenes que buscan trabajo.
Esta es la realidad que el gobierno ofrece a la juventud mendocina.La juventud tiene la fuerza para organizarse y tomar el futuro en sus manos. 💪 pic.twitter.com/8agh1Wj70f
— Noelia Barbeito 💚 (@barbeitonoelia) 25 de febrero de 2019