
Con la presencia en la sala de Claudia Domínguez Castro Bozzo Reitano, Nieta recuperada 117, se realizó una nueva jornada de alegatos en el Megajuicio de lesa humanidad contra los ex jueces Otilio Romano, Luis Miret, Max Petra y Rolando Carrizo. Pablo Salinas, querellante por el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos, analizó el caso de la madre de Claudia, Gladys Castro, y de su padre, Walter Domínguez, arrebatados de su hogar en la madrugada del 9 de diciembre de 1977.
Salinas repasó los Habeas Corpus presentados por la familia Domínguez y por Fermín Castro, padre de Gladys. Con el expediente en mano, el querellante destacó un hecho que ilustra la actitud adoptada por la Justicia Federal de aquellos días: El juez Miret, preocupado por el papelerío, en una Resolución de Cámara, advierte la vinculación de los hechos y resuelve acumular los expedientes advirtiendo que se trata de un “desgaste jurisdiccional inútil”, porque las familias del matrimonio habían presentado los HC por separado. El tono del escrito, señaló el abogado, evidencia molestia y desagrado por lo que debía enfrentar: las personas desaparecidas eran un mero expediente, “un número y nada más”.
Los familiares de la pareja , en febrero de 1978, presentaron sendos Habeas Corpus – HC- Esta vez, el padre de Gladys Castro destacó que su hija “se encontraba en un avanzado estado de embarazo” y, en un gesto pionero, María Domínguez, interpuso un Habeas a favor de su nieta o nieto quien, “tendría 8 meses de vida –dice- y solicitó se oficie a la Secretaría del Menor y Familia, a la maternidad del Hospital Emilio Civit, a la Casa Cuna, a los Juzgados Correccionales de menores a los fines de determinar el paradero de la niña o niño”, reseña el sitio juiciosblogspot.com, que lleva al día las crónicas del juicio.
Petra mandó sumar el pedido en el expediente Domínguez-Castro pero no libró oficios a las dependencias mencionadas. Finalmente lo rechazó “por tratarse de una persona no individualizada”.
A lo largo del tiempo, ambas familias hicieron numerosas presentaciones, sin resultados. Durante 37 años los jueces Petra, Romano y Guzzo supieron de la existencia de la joven que recientemente conoció su verdadera historia. Tal como afirmó Salinas “el delito se perpetuó hasta hace unos meses cuando Claudia Domínguez Castro recuperó su identidad”
Informe Explícito: Claudia, la segunda nieta recuperada de Mendoza
