El ministro de Economía, Axel Kicillof, aseguró este domingo que los sindicatos están pidiendo aumentos "con mayor moderación" que el año pasado debido a la desaceleración de la inflación. El ministro mantuvo una entrevista con el programa Toma y Daca de radio América en la mañana del domingo.
"Hay una desaceleración (del aumento de precios) aceptada por todo el mundo", afirmó Kicillof, y evaluó que el año pasado los porcentajes fueron altos por las expectativas inflacionarias y "hoy esa expectativa es a la baja", por eso "los sindicatos, aún los que están pidiendo los aumentos más altos, lo hacen con mayor moderación que el año pasado".
Agregó que "eso no quiere decir ponerle un techo" a las negociaciones pero sí que tanto los trabajadores como los empresarios "tienen toda la libertad de atender estas razones. Los trabajdores quieren conseguir lo más alto que puedan, es lógico. Y los empresarios ofrecerán lo que puedan para mantener su margen", señaló.
Advirtió que el Gobierno no permitirá que los aumentos salariales se trasladen proporcionalmente a los precios: "Los empresarios no pueden dar un incremento salarial a cuenta de la aceleración de los precios. Si lo que pretenden es trasladar todo el incremento a los precios, es responsabilidad del empresario y eso es lo que el gobierno no quiere dejar pasar. No es cierto que todo incremento salarial tiene que traducirse en un incremento del precio final", remarcó.
Por otra parte, rechazó que haya habido una pérdida de entre el 5 y el 10 por ciento del poder adquisitivo del salario el año pasado, ya que de ser así "la gente no se habría ido de vacaciones. Porque, ¿qué parte del salario ahorran?", se preguntó retóricamente.
Consultado sobre los niveles de trabajo informal, que alcanzan el 34%, indicó: "En todos los países de América Latina, y en general emergentes, hay un problema de informalidad laboral. Nuestra idea es formalizar a todo el mundo, pero cualquiera que recorra Latinoamérica va a notar que este fenómeno se reproduce en todos los países".