17 años de impunidad

Comenzaron las audiencias previas al tercer juicio por la violación grupal y el femicidio de Paula Toledo en San Rafael

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Nury Ribota, madre de Paula Toledo, llega a la audiencia preliminar por el tercer juicio por el crimen de su hija. Foto: fm Piuquén

Este viernes comenzaron las audiencias preliminares del nuevo juicio por el femicidio y violación en manada de Paula Toledo, una adolescente sanrafaelina asesinada por un grupo de varones hace 17 años en el barrio El Sosneado sin que hasta ahora haya culpables para la justicia.

Es el tercer juicio, ordenado por la Suprema Corte de Mendoza en 2016, después que en los dos anteriores absolvieran a todos los acusados incluso al entregador de Paula y quien tenía con ella una relación, Marcos Graín, que es el único acusado esta vez y vive en El Bolsón. 

En la víspera de las audiencias, Arturo Juri, el abogado de la causa desde sus inicios, renunció a seguir con la querella. Asumió en su lugar Guillermo Rubio, el abogado que lleva adelante otra demanda de la familia de Paula, esta vez contra el Estado, por la burocracia y los malos manejos en la investigación del femicidio. Lo acompañará  Celeste Marchetti.

La resolución de la Corte para un nuevo juicio incluyó severos cuestionamientos a la etapa de instrucción de la causa, en la que se perdieron valiosas pruebas. Llevó la firma de los ministros Mario Adaro, Julio Gómez y Omar Palermo.

La familia de la víctima -encabezada por su madre, Nury Ribota, batalladora por justicia y quien logró que se anulara el primer juicio- pidió un nuevo juicio después de que fueran absueltos todos los sospechosos en dos juicios anteriores, cuya etapa de instrucción fue dificultosa, y que incluyó la pérdida de pruebas tras el lavado del cuerpo de la joven.

Entrevistada por Lv 10, Ribota dio pistas de la impunidad con que se manejaron no sólo los asesinos sino quienes han llevado la investigación en la justicia sureña: “Todo en este juicio ha estado mal hecho. Nos dijeron en Tribunales que habían donado la ropa de mi hija a un cotolengo en Rama Caída. Fuimos a pedirla para analizarla y nos dijeron eso. En una de las últimas marchas se nos acercó una señora que nos dijo que era la encargada del ropero de ese cotolengo y nos dijo que jamás le habían llevado ropa que fuera de Paula Toledo, porque dijo que les llega precintada”.

Paula Toledo tenía 19 años cuando fue asesinada, en la madrugada del 31 de octubre de 2003, en San Rafael. Las pericias forenses determinaron que la adolescente fue salvajemente violada y torturada con quemaduras de cigarrillo, y que la muerte fue causada por la violencia del acceso carnal vía anal, sumada a maniobras de presión en su cuello ejecutadas por parte de sus agresores. El homicidio conmocionó en su momento a los sureños, que hicieron varias marchas pidiendo justicia.

“El cuerpo de Paula lo decía todo, pero en la Justicia eso se ignoró”

La audiencia de este viernes fue acompañada por organizaciones sociales y feministas que se aunaron en clamor de justicia por Paula.

Críticas a la instrucción

En el fallo que ordena realizar un tercer juicio, Adaro, Gómez y Palermo deslizaron críticas a la etapa de instrucción. “La Suprema Corte impulsa la investigación de graves irregularidades que advirtieron en la tramitación de la causa”, señaló.

“En la investigación se descartaron elementos fundamentales para ella, como por ejemplo, abundante material genético encontrado en el cuerpo de la víctima. No se llevó a cabo ningún análisis de histocompatibilidad entre los rastros de sangre encontrados en el lugar de los hechos, atento a que de las muestras de material biológico sólo se determinó que se trataba de sangre humana, pero no se practicó ningún otro estudio que pudiera determinar la vinculación de los acusados con el hecho”, indica el escrito.

Agregaron los supremos: “No se inspeccionó la casa abandonada donde habría comenzado la agresión a Paula Toledo, lugar de donde podrían haberse secuestrado elementos importantes para el esclarecimiento del hecho”.

Como parte de las críticas a la etapa de instrucción, la Corte señaló en ese momento que “buena parte de los elementos secuestrados fueron decomisados, algunos destruídos y otros donados antes de que se llevara a cabo el juicio en relación a Graín”.

 

 

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