El gobierno autorizó el avance de YPF en la exploración de otros tres pozos para realizar fracking en el área Chihuido de la Salina Sur, Malargüe, con uso del agua del río Grande, según lo publicado en la resolución 470 publicada en el Boletín Oficial de Mendoza.
Después de autorizar el estudio de impacto ambiental a pedido de la petrolera, la directora de protección ambiental, Miriam Skalany, pidió a Irrigación que se expida "sobre el uso de
agua del Río Grande para el proceso de fractura".
En la misma resolución, el Gobierno designó a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) para la realización de un “relevamiento de campo” y la posterior elaboración de un dictamen técnico sobre el impacto ambiental de los potenciales pozos exploratorios.
Reacción de La Pampa
Mientras este roceso avanza, La Pampa encendió las alarmas, ya que el río Grande es uno de los afluentes del Colorado, otro de los ríos por los cuales la provincia vecina mantiene un conflicto con Mendoza, después del litigio que transita años de tribunales por el Atuel.
El secretario de Recursos Hídricos pampeano, Javier Schlegel, anticipó que va a plantear en la próxima reunión del Coirco un pedido de informes para asegurarse que los pozos no afecten la cuenca. "Vamos a asegurar que las aguas del Colorado no tengan inconvenientes", señaló.
Estas son las páginas del Boletín Oficial que hacen referencia al pedido de YPF: