Eduardo Tato Pavlovsky, dramaturgo, psicoanalista, actor y autor de piezas memorables de la escena nacional como El señor Galindez, Potestad y La muerte de Marguerite Duras, entre otras, falleció este domingo.
Tato Pavlovsky nació en Buenos en Buenos Aires el 10 de diciembre de 1933, médico y terapeuta, fue pionero del psicodrama en América Latina, mientras en forma paralela desarrolló una prolífica obra en dramaturgia, con textos intensos, comprometidos con los temas sociopolíticos de su tiempo.
Exiliado en España a fines de la década del ‘70, con reconocimientos y distinciones a nivel nacional e internacional, su mirada psicoanalítica sobre la historia y sus protagonistas, atravesó sus obras.
Sus obras han sido representadas cientos de veces en diferentes países e idiomas y algunas de ellas han sido llevadas al cine. Cerca de cumplir 82 años, Pavlovsky se encontraba trabajando con Norman Brisky, otro enorme creador de la escena argentina, en un proyecto sobre la infancia de Stalin, manteniendo de algún modo su recorrido por el arte desde preguntas incómodas al sentido común.
Más de 20 obras de teatro, quince libros entre ensayos sobre psicoanálisis, psicodrama y el proceso creativo, una novela y cientos de puestas en escena como actor y director, son parte de su trabajo a lo largo de más de 50 años.
Participó como actor en cerca de 15 películas, destacándose el viejo boxeador que interpretó en Cuarteles de invierno, película basada en la novela de Osvaldo Soriano. El boxeo era, junto a Independiente, el equipo de futbol del que era fanático, parte de sus pasiones deportivas. En la charla festejó que gracias a la disponibilidad en internet, había podido volver a ver los goles de Arsenio Erico.
Fuente: Télam/Nodal