
La defensa del agente de la Policía Federal que fusiló en pleno centro a un hombre en pleno centro de Mendoza apunta a probar que el uniformado actuó en "legítima defensa" para que quede en libertad. Fue el que gatilló cuatro tiros contra Facundo Kako Martínez, uno de los cuales le dio en el corazón.
Carlos Moyano -abogado del policía cuya identidad las autoridades mantienen en reserva- reveló que la estrategia para que el agente quede libre será apuntar a la "actitud sospechosa" y a que Martínez "usó el auto como arma" al intentar huir de un control.
Apunta así a alivianar la culpabilidad del uniformado después de que se confirmara que Martínez no llevaba armas en el auto como intentó argumentar el policía como defensa por haberle disparado cuatro veces.
"La verdad real", llamó Moyano a este intento de exculpar al policía, imputado por homicidio agravado y detenido desde el jueves pasado, para dejarlo libre. Entretanto, confirmó que tramitarán la prisión domiciliaria.
En entrevista con Canal 7, Moyano dijo que para el policía era una "actitud sospechosa" que el auto de Martínez estuviera estacionado sin patente.
Luego se apegó al relato que hace la defensa: que el policía buscó identificar a Martínez, y que éste evadió el control acelerando su auto. Según el policía en esta acción lo hirió en la rodilla, luego hizo dos disparos intimidatorios -que sin embargo apuntaron cerca del auto, admitió el abogado- y otros dos tiros, uno de los cuales acabó con la vida de Martínez.
El hombre ultimado tenía 4 hijos y colaboraba con el Merendero Corazones Contentos.
Los medios y la policía en tándem para criminalizar
La Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) repudió el asesinato de Facundo Martínez, un remisero fusilado por la Policía Federal en pleno centro de Mendoza. Además, puso el foco en el tándem que formaron las fuerzas represivas y la mayoría de los medios masivos de la provincia, que buscaron instalar la versión de que Facundo era un delincuente para justificar el accionar de los uniformados.
Después de balear a Facundo Martínez, un hombre de 43 años que se desplazaba en su auto, que usaba para trabajar de remisero, los titulares de los diarios y la TV titularon que se trataba de un delincuente. Con el paso de las horas, y la desmentida de su hermano en las redes sociales, se supo que estaba trabajando y que era padre de 4 hijos.
“Las fuerzas represivas y los medios hegemónicos -señaló Correpi- se ocuparon de instalar una versión ‘oficial’ intentando descalificar y culpabilizar a Facundo. Tal y como sucede en la mayoría de los casos de gatillo fácil: aludiendo al robo vehicular, la tenencia de drogas y la portación de arma, bajo el conocido titular de ‘Fuerzas de seguridad abatieron a un delincuente’. Todo bajo la intención de fraguar la causa”, indicó Correpi en un comunicado difundido este sábado.