Datos recopilados por BBC

La guerra de Piñera contra las protestas tuvo un fuerte impacto en la economía chilena

Share

La Plaza Italia fue rebautizada como Plaza Dignidad por el movimiento popular.

La cadena estatal inglesa BBC en su división Mundo recolectó una serie de datos de diversas fuentes con el fin de dar una noción del impacto del estallido social en la economía de Chile. La guerra declarada por el presidente Sebastián Piñera a sus detractores tuvo efectos dramáticos en variables clave para la macroeconomía.

Desde que los estudiantes secundarios se lanzaron a las calles a pelear contra el tarifazo en el transporte público, dando inicio a una reacción popular imparable hasta ahora, Chile ha dejado atrás su imagen de la “gran estrella latinoamericana”.

El peso chileno se devaluó hasta un 12 por ciento, jaqueando los precios de una economía altamente dependiente de las importaciones, incluso en el sector de bienes de primera necesidad.

“Esto tiene un impacto directo en la economía ya que se encarecerá el precio de muchos bienes de consumo importados”, le dijo a BBC Mundo Diego Mora, ejecutivo senior de la consultora XTB.

El ministerio de Hacienda y el Banco Central han recortado el rango de sus expectativas de crecimiento de la economía.

Para 2019, el gobierno señaló que habrá una disminución del crecimiento del PIB de entre 2,4 y 2,9 por ciento hasta entre un 1,8 y 2,2 por ciento. Para 2020 se corrigió la estimación desde un aumento de entre 3 y 3,5 por ciento a uno de entre 2 y 2,5 por ciento.

El Banco Central publicó la Encuesta de Expectativas Económicas, un sondeo mensual que se realiza a un grupo de expertos. Antes del estallido social, el organismo había hecho una estimación de crecimiento del PIB para 2019 de 2,5 por ciento, mientras que ahora solo llegó a 1,9 por ciento.

Muchas empresas han comenzado a despedir a parte de sus empleados y se teme que se podrían perder hasta 300.000 empleos para fines de año. Incluso, el presidente de la Asociación de Emprendedores de Latinoamérica, Juan Pablo Swett, ha dicho que, si las protestas no se detienen, podrían estar en juego hasta 500.000 puestos de trabajo.

Share