El economista Martín Guzmán, a cargo de la renegociación de la deuda en el equipo de transición de Alberto Fernández, es el designado como ministro de Economía del próximo gobierno. Discípulo de Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, se formó en la Universidad de La Plata y viajó a Estados Unidos formarse en Brown University.
Un año antes de terminar su tesis, Guzmán fue invitado por la Sociedad Internacional de Economía para comentar públicamente una investigación del Nobel. A partir de ese momento, mantuvieron el contacto hasta que Stiglitz lo convocó a sumarse a su equipo en la escuela de negocios de la Universidad de Columbia.
"No estamos en 2001 pero la situación no es fácil de resolver. Hay que resolverlo para no caer en otro 2001. Hay una crisis macroeconómica y hay que salir a hacer otras políticas. El estado debe tener aire. No se puede enfrentar esa carga de deuda", definió en una entrevista en octubre.
"Argentina tiene que lograr no pagar deuda ni de capital ni de intereses en el 2020, 2021 y 2022. Eso requiere hacer un reperfilamiento de la deuda. Pero no hay que simplemente patear los vencimientos de capital, sino también hay que hacer algo con los intereses. El punto es que cada dólar que se pague de deuda es más recesión. Y ya estamos hace dos años en recesión. Cada dólar que se pague y eso debe salir de algún lado, o es más ajuste fiscal, y contraerse es menos demanda", detalló en una entrevista en Somos Radio.
¿Por qué aceptarían los acreedores estos reperfilamientos?, le consultaron a Guzmán: "Nadie quiere un default. Argentina necesita generar capacidad de repago. Lo dijo Néstor Kirchner, los muertos no pagan deudas. La economía argentina viene cayendo, si no sale de esa espiral recesiva no va a pagar las deudas".
"Hay que parar con este espiral desestabilizante", sintetizó. "Si el país quiere hacer un ajuste fiscal fuerte para pagar la deuda ahora, es el final. Habría un estallido social y el gobierno electo perdería legitimidad. Un país que no genera recursos no puede hacer frente a sus compromisos de deuda".
Modelo de país
Hay cuatro elementos en el camino a la renegociacion de la deuda que se viene, agregó Guzmán:
"El primero es qué proyecto de país queremos ¿Queremos un país que siga siendo rehén de los mercados financieros internacionales, condicionado por las políticas del FMI o queremos tener un proyecto propio, nacional, popular, pero consistente? Yo quiero ese proyecto. Y eso me dice que no quiero aceptar más dinero del FMI".
Qué hacer con el FMI, entonces, es una clave de lo que viene. "¿Pensamos hacer una política de deuda cuyo éxito depende de que el fondo nos apoye? ¿Y qué implica que el fondo nos apoye, qué condicionalidades vienen?"
Lo segundo, señaló, es un programa macro sin el dinero del FMI. "A partir de prescindir de ese apoyo redefinir cómo renegociar con los privados como renegociar el programa con el FMI, puntos tres y cuatro".