
Este martes La Pampa y Neuquén volverán a reclamarle a Mendoza ante el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) que informe sobre la afectación que los proyectos mineros habilitados en Malargüe tendrán en la cuenca del río que comparten cinco provincias (Buenos Aires y Río Negro además de las citadas).
La Asamblea por los Ríos Pampeanos manifestó su inquietud ante el Coirco en la reunión pasada. Esta organización, junto a otras 14 de La Pampa, cuestiona el manejo considerado "apropiativo" de Mendoza respecto al Colorado y a la cuenca territorial del sistema hidrográfico del río Desaguadero, Salado y Chadileuvú.
“Mendoza siempre rechazó un manejo conjunto del agua y, con estos emprendimientos mineros, se afecta la cuenca del Atuel y del río Colorado”, expresó Néstor Lastiri, representante de la Asamblea, citado por el diario Río Negro.

El conflicto entre Mendoza y las provincias aguas abajo de los ríos Grande, principal afluente del Colorado, y Atuel no es nuevo y tiene en especial con La Pampa aristas judiciales que llegaron a la Corte Suprema y hasta se requirió un laudo presidencial, que puso fin a los anhelos de Mendoza de construir Portezuelo del Viento sobre el Colorado, pero dio inicio a un ambicioso plan de obras que podrá ejecutar Alfredo Cornejo con los 1.023 millones de dólares que eran para ese dique.
La semana pasada, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le ordenó al Estado argentino que responda porque Mendoza no cumple con el caudal mínimo del río Atuel para La Pampa como ordenó un fallo de 2020.
Este nuevo conato de litigio se enmarca en el impulso de Cornejo por imponer la megaminería metalífera.