En la Plaza Independencia

Convocaron a un pañuelazo naranja en Mendoza para exigir la separación de la Iglesia y el Estado

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La Campaña Laica de Mendoza en la marcha del Paro de Mujeres contra los femicidios.

Como parte de una Campaña Federal por la Separación Iglesia Estado, este sábado en Mendoza habrá un “pañuelazo naranja” en la Plaza Independencia desde las 18 organizado por la Regional Mendoza de ese movimiento federal y con la idea de impulsar en la provincia el acceso a las apostasías de manera menos burocrática.

“Es fundamental luchar por un Estado laico, para que las personas e instituciones gocen de sus libertades democráticas en equidad de derechos y de condiciones”, señalaron los organizadores en su convocatoria.

Facilitar la apostasía en Mendoza

En Mendoza una de las proclamas centrales de la Campaña Federal -que se identifica como movimiento “horizontal, mixta y trans feministe”- será que se facilite el trámite para hacer apostasías colectivas.

“Hoy el trámite es individual y tiene muchísimas trabas -indicó a EXPLÍCITO Julieta Hernández, una de las integrantes de la Campaña-. Las apostasías de Córdoba y Buenos Aires se hicieron en agosto y aún no tienen la finalización. Y en Mendoza nos han dicho que si hacemos apostasías colectivas no les van a dar curso”.

Uno de los inconvenientes es que la iniciación de la apostasía sólo se puede hacer en la mañana, “y hay muchisimas personas que a esa hora trabajan”, analizó con lógica Hernández.

En la plaza Independencia los miembros de la Campaña Laica explicarán como iniciar el trámite, al tiempo que se exigirá en el petitorio que se facilite el acceso a la misma.

La avanzada evangélica

Los miembros de la Campaña Regional Mendoza son plenamente conscientes de que, mientras se lucha por la separación de Iglesia y Estado, la avanzada evangélica en el continente pisa fuerte, ocupando espacios de poder públicos y ganando bancas legislativas –el caso del Pastor Bonarrico en Mendoza, por ejemplo– y, de máxima, presidentes. “En Brasil es muy fuerte y en Argentina ha crecido mucho. Nos parece peligroso. Luchamos por un estado laico, eso significa que el Estado no prohíba ni privilegie ninguna religión”.

“Si pasamos del catolicismo al evangelismo estamos en la misma. Es igual de peligroso que la intervención de la iglesia católica. Por ejemplo se quiere candidatear Alfredo Olmedo. Para nosotres es lo mismo cuál sea la religión en el poder. La idea es que ninguna esté en el poder y que haya un respeto religioso entre todes. Y que se respete a los que no creemos en nada, sean ateos, agnósticos o que pienses que los aliens tienen que gobernar el mundo también se respete”, remarcó Hernández.

Aborto: el lobby que le ganó a la calle

La discusión por la separación entre Iglesia y Estado lleva más de medio siglo en Argentina, pero la mecha volvió a encenderse tras la frustrada ley para despenalizar y legalizar con políticas de salud los abortos que hoy se llevan a cabo en la clandestinidad.

Quienes hoy militan por un estado laico entendieron que el desenlace de la normativa fue frustrado por el lobby de la Iglesia Católica en los pasillos y conciliábulos en el Congreso, y eso hizo resurgir con fuerza la idea de separar la Iglesia del Estado.

En paralelo, se impulsaron las apostasías colectivas como modo de presión para que el Estado deje de subsidiar a la Iglesia Católica.  La Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL), entregó al Episcopado más de 4000 cartas de ciudadanos que no quieren pertenecer más a la Iglesia Católica.

 

El 14 de marzo de 2018 el jefe de Gabinete Marcos Peña informó a la Cámara de Diputados de la Nación que, del dinero que aportan todos los argentinos sin distinción de credos, se destinan 130 millones de pesos para pagar los sueldos de los obispos católicos. A principios de noviembre los obispos reunidos en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) dijeron que aceptarán el “reemplazo gradual de los aportes del Estado” y decidieron crear una comisión episcopal para el “sostenimiento de la misión evangelizadora de la Iglesia”.

La Iglesia Católica es beneficiada cada año con cientos de millones de pesos por los Estados nacional, provinciales o municipales. No solamente recibe el dinero para los sueldos de los obispos sino que además se beneficia con exenciones impositivas, subsidios a colegios, mantenimiento de iglesias, cesión de inmuebles fiscales, entre muchos ítems.

Pesebre sí, pesebre no, la disputa por el estado laico y la exhibición de las estampas católicas en edificios públicos

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