Tiempo estimado de lectura: 4 minutos, 22 segundos

Subido a la narrativa del Jefe Karina Milei, quien en el marco de la primera Ronda de Negocios del RIGI en Rosario dijo que el sistema de beneficios impositivos jugosísimos para las mineras debe ser un "win win" para las pymes, Alfredo Cornejo deslizó un anuncio por lo menos inquietante. Habló de la firme posibilidad de avanzar hacia la industrialización del cobre (y eventualmente oro) de San Jorge (PSJ Cobre Mendocino) dentro del propio territorio provincial, fijando un horizonte temporal proyectado entre fines de 2027 y el primer semestre de 2028.
El proyecto original de San Jorge sólo prveía la extracción y exportación, y la imposibilidad de tratarlo en Mendoza no sólo tiene que ver con trabas legales sino con falta de infraestructura, razón por la cual el "anuncio" de Cornejo podría inscribirse en la lógica de la pleitesía que los aliados le dedican con devoción a Karina Milei.
🚨 KARINA MILEI HABLÓ ANTE EMPRESARIOS: "QUEREMOS LOGRAR UN WIN-WIN" https://t.co/PwqwVoFS8u
— El Economista (@ElEconomista_) October 29, 2026
Cornejo integró el Panel de Gobernadores I, denominado “La minería como vector de desarrollo regional” junto a mandatarios como Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan) y Claudio Vidal (Santa Cruz), el jefe del Ejecutivo mendocino —acompañado también por el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero— ensalzó de manera enfática las virtudes del esquema normativo impulsado por la Nación.

La concepción original del proyecto en Uspallata
El planteo formulado por Cornejo rompe, al menos desde la expectativa institucional, con la concepción original de la iniciativa asentada en la localidad de Uspallata. El esquema proyectado históricamente para el yacimiento San Jorge no contemplaba la refinación ni la industrialización local de los metales. La hoja de ruta operativa concebía a la mina como un enclave de extracción primaria cuyo producto final procesado se limitaría estrictamente a concentrado de cobre —con contenido secundario de oro—, destinarlo directamente a la exportación para su tratamiento definitivo en refinerías del exterior.
Las razones que impiden la industrialización local
Esta incapacidad de transformar el mineral en suelo mendocino obedece a cuatro razones estructurales y operativas insoslayables que definían el perfil del proyecto original:
El tipo de procesamiento local acotado: La ingeniería contemplada para el sitio minero se reducía a las fases iniciales de beneficio: trituración, molienda, flotación, filtración y secado. Este ciclo técnico produce de forma exclusiva concentrado de cobre, un insumo intermedio, sin alcanzar nunca la elaboración de cobre metálico puro, fino o cátodos.
La ausencia absoluta de infraestructura de refinación e industria pesada: Mendoza no dispone de fundiciones ni refinerías de escala industrial para la pirometalurgia. Transformar el concentrado en metal comercializable demanda complejos de altísimo consumo energético y desembolsos de capital multimillonarios que jamás se previeron construir en la provincia ni en la región para este emprendimiento.
El destino logístico orientado al mercado internacional: Ante la inexistencia de plantas de conversión en el territorio provincial o nacional con capacidad de absorción, la cadena logística estaba configurada estructuralmente para trasladar y despachar el insumo primario fuera del país, delegando en refinerías internacionales el proceso de agregación de valor.
El marco regulatorio restrictivo y condicional: A pesar de contar con la aprobación de su Declaración de Impacto Ambiental (DIA), la actividad minera en la provincia se encuentra supeditada al estricto cumplimiento de la Ley 7.722. Dicho cuerpo normativo limita fuertemente los procesos químicos y la expansión industrial sobre el suelo mendocino, imponiendo parámetros técnicos severos que condicionan una planta de procesamiento complejo.
Cornejo ensalzó el RIGI
Frente a esta matriz restrictiva, las declaraciones de Cornejo en Rosario marcaron una redefinición conceptual. Durante su discurso, Cornejo ensalzó la llegada del RIGI como la herramienta marco capaz de alterar la inercia histórica de frustraciones productivas.
“La Argentina tiene un potencial minero hace muchísimos años y no lo ha desarrollado por falta de estabilidad macroeconómica, reglas de juego claras, y hoy sí lo hay. Si existen esas reglas de juego claras, hay mediano y largo plazo, el RIGI contribuye muchísimo a eso”, afirmó el mandatario, vinculando la previsibilidad económica con la factibilidad de encarar etapas industriales más ambiciosas.
En esa misma línea, Cornejo contrapuso las responsabilidades nacionales y provinciales sobre el histórico estancamiento del sector: “Tenemos todo para encender un nuevo motor de la economía. Por más que la Constitución nos da las facultades de la propiedad del subsuelo, si no se ha hecho minería en cantidad y en calidad en todas estas décadas, ha sido por las condiciones nacionales, no por las condiciones provinciales, más allá de que algunas provincias pueden haber cometido algunos errores en materia de regulaciones”.
Estiman que el RIGI aprobado para 23 proyectos implica un costo fiscal de 8500 millones de dólares
Reformas provinciales y el horizonte 2027-2028
El mandatario elogió los avances del plan minero sostenido en la arquitectura legal local que impuso a mano de hierro en la Legislatura: “Mendoza quiere aprovechar esa ventana de oportunidades y por eso ha hecho una serie de cambios institucionales, modificaciones del Código de Procedimiento Minero, ha aprobado 65 proyectos de exploración con amplia mayoría en la Legislatura provincial, ha aprobado tres proyectos de explotación con amplia mayoría en la Legislatura provincial, con lo cual le da seguridad jurídica a esos proyectos a nivel provincial”.
“PSJ Cobre Mendocino es el proyecto más chico de todos los que están listados en la Argentina en cobre, pero es uno de los que puede tener cobre más prematuramente porque está muy bien ubicado”, argumentó. Fue precisamente en esa caracterización donde deslizó la intención oficial de acortar los plazos para no conformarse únicamente con la extracción y exportación primaria, evaluando alternativas para procesar e industrializar el metal en territorio mendocino con plazos proyectados hacia fines de 2027 o durante el primer semestre de 2028.
Promesas a las pymes
En la cumbre se incluyó además un capítulo específico sobre el entramado económico regional y la participación del sector privado local. Cornejo remarcó que las inversiones de envergadura, entre las que también mencionó al parque solar El Quemado —primer proyecto mendocino bajo el RIGI—, deben servir de tracción para el empresariado de menor escala.
“Todos estos proyectos dan una oportunidad a nuestras pymes a que quede trabajo en Mendoza, pero también nos obliga a integrarnos con las pymes de otras provincias para bajar costos, para hacer más eficiente la explotación del cobre, la del petróleo, la del gas y tantas otras oportunidades que tiene la Argentina”, expresó.
La Argentina tiene un potencial minero enorme que durante décadas no logró desarrollar por las condiciones económicas del país. Estoy convencido de que la articulación entre Nación y las provincias mineras es fundamental para integrar a nuestras pymes y proveedores a las cadenas de valor de la minería.
Agradezco a @maxipullaro por la invitación a participar de la primera Ronda de Negocios del RIGI. Pude contar cómo Mendoza viene avanzando para aprovechar esta ventana de oportunidades, con proyectos como PSJ Cobre Mendocino, incorporado al régimen con una inversión superior a los USD 800 millones.
— Alfredo Cornejo (@alfredocornejo) October 29, 2026
El encuentro concluyó con la ratificación del Gobierno provincial de mantener abiertas las puertas a corporaciones dispuestas a explorar inversiones bajo los estándares de seguridad jurídica vigentes, en un escenario donde la eventual industrialización del cobre de San Jorge, al menos en el terreno de los discursos, pasa a ser la nueva meta trazada en la agenda minera de Mendoza.



