Asfixia planificada

Arranca otro paro en la UNCUYO: el 95,6 % de sus trabajadores cobra sueldos de pobreza

La UNCuyo paraliza sus actividades como parte de una medida que busca destrabar la Ley de Financiamiento Universitario y frenar el vertiginoso deterioro del presupuesto educativo.

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En la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) inició este miércoles un paro por el desfinanciamiento de las universidades ejecutado por Javier Milei. Así lo dictaminó el Congreso Extraordinario de CONADU HISTÓRICA y la medida busca visibilizar la acuciante crisis económica e institucional que atraviesa la educación superior argentina, tensionada por un congelamiento presupuestario y una depreciación salarial que empuja a la enorme mayoría de sus trabajadores por debajo del umbral de la pobreza.

El 96% de docentes y nodocentes de la UNCUYO tiene un salario básico por debajo de la línea de pobreza, según datos de la universidad

La Conadu resolvió "por unanimidad un paro nacional en reclamo del cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario, el pago de la deuda salarial y un presupuesto que garantice el funcionamiento de las universidades nacionales». El plan de lucha, impulsado por el mandato de mayoría, definió la medida de fuerza «a partir del lunes 28 de octubre con la voluntad de converger con las demás organizaciones del Frente Sindical de Universidades Nacionales".

Desde la conducción sindical acusan directamente a las políticas económicas de la administración del presidente Milei. Según señala la propia resolución, "la docencia universitaria y preuniversitaria enfrenta la política de ajuste del gobierno nacional destinada a desmantelar las bases materiales de la universidad pública. La rebaja de nuestros salarios implementada por esta política nacional nos somete a una situación económica crítica". En el escrito, la federación destacó además que "el Congreso Extraordinario expresó de manera categórica la necesidad de sostener la lucha en unidad; con una unidad sustaineda en la enorme voluntad de lucha de la docencia universitaria y preuniversitaria".

Radiografía del ahogo en la UNCUYO: sólo el 4,4 % supera la pobreza

Las cifras de la UNCUYO respaldan el diagnósticO: según los datos del portal de transparencia de la propia universidad, la institución cuenta con una planta de 6.833 trabajadores entre docentes y nodocentes. Sin embargo, únicamente 298 agentes —el equivalente a un raquítico 4,4 % del personal— perciben remuneraciones básicas superiores a la línea de pobreza.

El límite de esta brecha lo marca el costo de la canasta básica. Para el primer semestre de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) fijó la línea de pobreza en $ 1.440.395. En la casa de altos estudios mendocina, la cima salarial la ocupan apenas 187 docentes con titularidad exclusiva (con un básico de $ 1.460.000 sin antigüedad) y 111 nodocentes pertenecientes a las categorías 1 y 2 ($ 1.950.000 y $ 1.620.000, respectivamente).

El reverso de esta ecuación es alarmante: el 95,6 % restante de la comunidad trabajadora de la UNCUYO cobra salarios que los ubican en la indigencia o por debajo de la línea de pobreza. De acuerdo con el relevamiento elaborado mediante la aplicación de la Federación de Asociaciones Docentes de la UNCUYO (Fadiunc) —que cruza variables del Indec, la Paritaria Nacional Docente y los gremios Conadu, CONADU HISTÓRICA y Fedun—, las instancias de renegociación que históricamente amortiguaban la pérdida del poder adquisitivo han quedado completamente obturadas.

El terreno político, las marchas y el horizonte del conflicto

La Ley de Financiamiento Universitario se ha transformado en el epicentro de la disputa política y judicial. Diseñada para compensar el atraso presupuestario acumulado tras la asunción de la actual gestión nacional, la norma procura actualizar salarios, garantizar el mantenimiento operativo de las instituciones y sostener las becas estudiantiles.

Para las organizaciones gremiales, las multitudinarias manifestaciones ciudadanas en las calles han legitimado el reclamo. En su comunicado, la federación valoró que "el Congreso considera que la Quinta Marcha Federal Universitaria estableció, una vez más, un terreno firme de apoyo ciudadano a la universidad pública y constituyó una nueva derrota política del gobierno nacional», agregando que "la confluencia de diversos sectores en lucha bajo la consigna «Por educación, soberanía y democracia" expresó el compromiso de la comunidad universitaria y de nuestro pueblo». Asimismo, «el Congreso repudió también la represión desplegada por el gobierno nacional contra la movilización que es un indicador contundente de esa derrota política".

El plan de acción no terminará al concluir esta semana de abstención de tareas. Para consolidar el frente de reclamo, las autoridades gremiales señalaron que se buscó "fortalecer la articulación con las demás organizaciones del Frente Sindical para alcanzar masividad y alcance territorial", por lo que se mandató a la Mesa Ejecutiva a coordinar los pasos a seguir.

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