Multa de hasta $9.000 o cárcel

Detuvieron a 11 personas que intentaban ganarse el día cuidando autos en la Feria del Juguete

Share

Carteles de “playa”, entre los materiales que les secuestraron a los cuidacoches. Foto: Ministerio de Seguridad

Basándose en el Código de Faltas, en la víspera de la noche de Reyes la Policía detuvo a 11 personas que intentaban ganarse unos pesos oficiando como cuidacoches en la popular Feria del Juguete, de Las Heras. Tal como ocurrió con el hombre que limpiaba vidrios en una esquina para juntar monedas, y que fue llevado al calabozo dos días, estas personas fueron puestas a disposición del juzgado de turno.

Según la información que el Ministerio de Seguridad envió a medios de prensa, fueron uniformados de la UEP Las Heras quienes la emprendieron contra los improvisados cuidacoches en calle Pescadores y Acceso Norte. Blandiendo el artículo 57 del código -que ordena pedir permisos especiales a las autoridades para pedir monedas a cambio de cuidar autos- los aprehendieron.

A los detenidos este sábado, según el código, les corresponderá pagar una multa desde quinientas (500) U.F. hasta un mil (1.000) U.F. o arresto de cinco a diez días. Cada Unidad Fiscal equivale a $9,50 según la Ley Tributaria de Mendoza. Es decir que cada cuidacoches será penado con una multa de entre $4.950 y $9.500 o 5 o 10 días de arresto según resuelva quien esté de turno en el juzgado.

La actividad de los cuidacoches constituye una estrategia de supervivencia de sectores vulnerables, tal como ha remarcado con insistencia quienes han impugnado el código de faltas por inconstitucional.

Tres artículos del Código de Faltas vulneran la igualdad ante la ley: divide entre los que tienen dinero y los que no

Según postula la ong Xumek, se trata de una “ostensible persecución penal de limpiavidrios, cuidacoches, vendedores ambulantes, indigentes que andan por la calle. Esta forma antidemocrática y
militarizada de pretender imponer el ‘orden, la autoridad y la ley’, es un recurso antihumano que propicia el ‘orden de las cárceles’ o ‘de los cementerios”.

“Ya no se aspira a descubrir al delincuente de cuello blanco. Se ha renunciado a toda complacencia sociológica y a la búsqueda de causas en la historia. Se actúa como si la causa del delito fuera solamente ‘la irresponsabilidad personal y la inmoralidad del delincuente’, en el que se descarga todo
cuanto sucede en la vida del país”.

 

Share