El Papa dijo que cortó la atención personal a políticos argentinos "para no interferir" en las elecciones

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El papa Francisco le dio una entrevista al diario La Nación.
El papa Francisco le dio una entrevista al diario La Nación. Foto: Archivo

 

El papa Francisco  advirtió que dejó de atender personalmente a políticos argentinos para evitar interferir en el destino electoral de 2015. Dijo que se dio cuenta que desde que es la máxima autoridad de la Iglesia vio pasar por El Vaticano a gente buena y "a los que quieren sacar tajada".

"La Argentina tiene que llegar al término del mandato en paz. Una ruptura del sistema democrático, de la Constitución, en este momento sería un error. Todos tienen que colaborar en eso y elegir luego las nuevas autoridades", afirmó Francisco en una entrevista con el diario La Nación.

De cara a las próximas elecciones, Su Santidad explicó que no recibe a los políticos "para no interferir" ni ser utilizado en campaña. Y reveló que más de una vez tuvo una sensación poco grata: "Muchas veces sentí que a veces algunos turistas vienen a Roma, miran las obras de arte, y en vez de mirarlas, las fotografían para ver la foto en la casa... Como que no les interesaba yo, sino la foto".

En el mismo sentido, apuntó: "Hay gente muy buena que viene, gente sencilla, y siempre están los que tratan de sacar tajada. Ahora por ejemplo corté recibir a políticos. Si viene alguno, que vaya donde está el corralito de la audiencia general de los miércoles", indicó.

El Sumo Pontífice habló, entre otras cosas, de de la realidad política de Argentina, del sínodo de la familia, de la reforma de la curia romana, y de lo que tenía planificado para su futuro cuando todavía era arzobispo de Buenos Aires.

 

Se iba a retirar si no era elegido Papa

El Papa también comentó cuáles eran sus planes antes de ser designado en marzo de 2013, y contó que cuando viajó al Vaticano "no esperaba nada" más que "volver a Buenos Aires".

"Antes de venir acá, me estaba retirando. Cuando volviera a Buenos Aires, había quedado con el nuncio de hacer la terna para que, a fin de ese año (2013), asumiera el nuevo arzobispo. Tenía la cabeza enfocada en los confesionarios de las iglesias donde iba a ir a confesar. Incluso estaba el proyecto de pasar dos o tres días en Luján y el resto en Buenos Aires. Cuando vine acá, tuve que volver a empezar con todo esto nuevo. Y una cosa que me dije desde el primer momento fue: 'Jorge, no cambies, seguí siendo el mismo, porque cambiar a tu edad es hacer el ridículo'. Por eso he mantenido siempre lo que hacía en Buenos Aires. Con los errores que eso puede suponer. Pero prefiero andar así como soy. Evidentemente, eso produjo algunos cambios en los protocolos, no en los protocolos oficiales porque esos los observo bien. Pero mi modo de ser aun en los protocolos es el mismo que en Buenos Aires".

 

"Nadie habló de matrimonio homosexual en el sínodo, no se nos ocurrió"

Respecto del sínodo de la familia, Francisco reconoció que "las resistencias ahora se evidencian", y explicó que "simplificando, podría decir que había unos que estaban más de este lado, o más del otro. Lo que sí se sintió fue una búsqueda fraternal de cómo enfrentar problemas pastorales de la familia".

"La familia está recontrabaqueteada, los jóvenes no se casan. ¿Qué pasa? Después, cuando vienen a casarse, cuando ya están conviviendo, creemos que con tres conferencias los preparamos para el matrimonio. Y eso no basta, porque la gran mayoría no son conscientes de lo que significa el comprometerse para toda la vida. Nadie habló de matrimonio homosexual en el sínodo, no se nos ocurrió. Lo que sí hablamos es sobre una familia que tiene un hijo o una hija homosexual, cómo lo educa, cómo lo lleva, cómo se ayuda a esa familia a llevar adelante esta situación un poco inédita. O sea que en el sínodo se habló de la familia y de las personas homosexuales en relación con sus familias, porque es una realidad que todo el tiempo encontramos en los confesionales: un padre y una madre que tiene un hijo o hija así. A mí me tocó varias veces en Buenos Aires. Y bueno, hay que ver cómo ayudar a ese padre o a esa madre para que acompañen a ese hijo o hija".

El papa Francisco también habló del lugar de los divorciados en la Iglesia, y destacó que "nos planteamos: ¿qué hacemos con ellos, qué puerta se les puede abrir?". "La solución es la integración. No están excomulgados, es verdad. Pero no pueden ser padrinos de bautismo, no pueden leer la lectura en la misa, no pueden dar la comunión, no pueden enseñar catequesis. ¡Parecerían excomulgados de facto! Entonces, (tenemos que) abrir las puertas un poco más. ¿Por qué no pueden ser padrinos? 'No, fijate, qué testimonio le van a dar al ahijado'. Testimonio de un hombre y una mujer que le digan: 'Mirá querido, yo me equivoqué, yo patiné en este punto, pero creo que el Señor me quiere, quiero seguir a Dios, el pecado no me venció a mí, sino que yo sigo adelante'. ¿Más testimonio cristiano que ése? O si viene uno de estos estafadores políticos que tenemos, corruptos, a hacer de padrino y está bien casado por la Iglesia, usted lo acepta? ¿Y qué testimonio le va a dar al ahijado? ¿Testimonio de corrupción?".

 

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