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Javier Milei auxilió con fondos a las provincias que lo respaldaron en leyes clave y en la fallida sesión de interpelación a Manuel Adorni. El paquete de ayuda incluyó adelantos de coparticipación y partidas extraordinarias para gobernadores dialoguistas y aliados, pero dejó afuera a Mendoza, pese a la colaboración de Alfredo Cornejo en el Congreso.
En la Cámara baja, diputados de la UCR y del PRO, junto con fuerzas provincialistas, desactivaron el intento opositor de interpelar al jefe de Gabinete.
La jugada, diseñada por Diego Santilli y los hermanos Menem, permitió al oficialismo evitar un duro test. Además, el mileísmo logró aprobar dos proyectos clave: el Súper RIGI, que espera tratamiento en el Senado, y el pago a los fondos buitre. El respaldo de tucumanos, catamarqueños, neuquinos, santacruceños, sanjuaninos y salteños fue decisivo.
Reuniones con gobernadores
En paralelo, Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo se reunieron con Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta). El encuentro en el Palacio de Hacienda giró en torno a proyectos de infraestructura y reclamos energéticos del Norte Grande. La Casa Rosada habilitó adelantos de coparticipación para congraciarse con líderes amigables, incluyendo a La Rioja y Tierra del Fuego, además de Entre Ríos, Santa Fe y Jujuy.
Provincias como Tucumán, Catamarca y Salta recibieron adelantos tras las sesiones en el Congreso, mientras que Mendoza quedó fuera del paquete.
El rol del cornejismo en el blindaje a Adorni
El cornejismo se mantiene como satélite libertario en el Congreso, haciendo equilibrio entre lo que necesita Milei y lo que le permite “salvar la ropa” dentro de la tropa propia. Los diputados radicales Pamela Verasay y Lisandro Nieri no dieron quórum en la fallida sesión del martes, mientras que los senadores Mariana Juri y Rodolfo Suárez sí se sentaron el jueves para intentar dar quórum en otra sesión también clave solicitada por el oficialismo para tratar leyes como la inviolabilidad de la propiedad privada y la venta de tierras a extranjeros.

Se preveía que los bloques aliados (el grupo de los 47) iba a estar presente en el recinto para dejar asentado que las interpelaciones al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, requieren dos tercios. Patricia Bullrich tenía los votos para bloquear una interpelación, pero negoció para hacer caer la sesión y evitó as´horas de exposición de opositores contra el jefe de Gabinete por su enriquecimiento meteórico desde que asumió la función pública.
El accionar de los cornejistas Mariana Juri y Rodolfo Suarez fue funcional a los libertarios: se sentaron en sus bancas y dieron quórum en la sesión que luego Bullrich hizo caer para proteger a Adorni.
Bullrich le dijo a la prensa acreditada: “el kirchnerismo venía con un pedido de interpelación y fueron ellos quienes no vinieron". Dentro de esa misma estrategia comunicacional, planteó: “Si elllos no vinieron a dar quórum, ¿Por qué deberíamos darlo nosotros?”.
Tensiones regionales
Mientras tanto, otros gobernadores levantaron la voz contra la reforma de la ley de Biocombustibles impulsada por Patricia Bullrich, advirtiendo sobre el riesgo de quiebra para pymes del sector. En Misiones, el oficialismo atraviesa una crisis con la creación de Encuentro Misionero, un nuevo sello que busca resistir la avanzada libertaria. En el sur, los conflictos salariales con docentes y estatales tensan la gobernabilidad en Santa Cruz, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego.
