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La vicepresidenta Victoria Villarruel autorizó "ad referendum" del senado la participación remota de la mendocina Anabel Fernández Sagasti en la sesión del Senado del 6 de agosto, donde se discutirán los cambios en la Ley de Tierras que impulsa Javier Milei. La autorización la tiene que ratificar el Senado el jueves al comienzo de la sesión por mayoría simple.
En su cuenta de X, Fernández Sagasti advirtió que impedirle votar implicaría dejar sin representación a Mendoza. Señaló que el Senado fue concebido para garantizar la igualdad entre las provincias y que la distancia no puede convertirse en un obstáculo cuando existen herramientas tecnológicas para resolverlo.
La decisión de Villarruel
Villarruel, en su rol de presidenta del Senado, emitió un decreto que habilita la participación remota de la senadora Fernández Sagasti. La resolución establece que la legisladora podrá intervenir con voz y voto en las sesiones mientras subsista la restricción médica acreditada o hasta el inicio de la licencia por maternidad prevista en la normativa vigente.
El texto dispone que la participación se realice preferentemente desde la sede de la Legislatura de Mendoza, aunque no condiciona la validez de la autorización a ese ámbito. También contempla la posibilidad de que Fernández Sagasti se conecte desde otro lugar que garantice las condiciones técnicas necesarias.

La medida se inscribe en un contexto de paridad parlamentaria y busca asegurar la representación de Mendoza en el debate sobre la Ley de Tierras, evitando que una circunstancia médica derive en la ausencia de una banca decisiva.
La estrategia de Miler para evitar otro Cobos
El presidente Javier Milei anticipó su viaje a Ecuador y Colombia para el mismo jueves, lo que obliga a la vicepresidenta Victoria Villarruel a asumir la presidencia provisoria en su reemplazo. De esa manera, Villarruel no podrá conducir la sesión ni ejercer un eventual voto de desempate.
La decisión busca evitar que se repita lo ocurrido en junio de 2024, cuando Villarruel desempató la votación de la Ley Bases y se proyectó como figura central en el Senado. En aquella ocasión, su intervención fue interpretada como un gesto de autonomía que incomodó a la Casa Rosada.
Argumentos sobre la participación virtual
La senadorecordó que durante la pandemia se implementaron sistemas de votación remota avalados por la Corte Suprema de la Nación. Subrayó que su pedido no se vincula con la licencia por maternidad, sino con el derecho de representación de Mendoza en un debate que consideró crucial.
En un video difundido en redes, explicó que presentó una nota a la vicepresidenta Victoria Villarruel para solicitar los medios necesarios que le permitan intervenir en la sesión. Recalcó que no está incapacitada para leer expedientes ni para votar, y que su impedimento es exclusivamente el traslado de más de mil kilómetros.
Un desenlace abierto
La combinación de factores —la autorización de Villarruel, el conteo ajustado de votos y la estrategia presidencial— configura un escenario de máxima tensión política. La sesión del 6 de agosto se presenta como decisiva para el futuro de la Ley de Tierras y para la representación de Mendoza en el Senado.
La resolución del debate mostrará hasta qué punto las instituciones pueden adaptarse a circunstancias personales sin afectar la dinámica parlamentaria. La decisión de Villarruel marca un antecedente en la relación entre tecnología, salud y representación política en la Cámara alta.
